Fuerte sentido intercultural en Puente Blanco

Unas 400 personas "no mapuches" asistieron a la ceremonia, al pie del cerro Chapelco.

SAN MARTIN DE LOS ANDES (ASM).- El «Wiñoy Xipantu» o «año que vuelve» marca la renovación de la vida para los mapuches, que dieron a su celebración un fuerte sentido intercultural y reivindicativo. Al perenne reclamo de respeto por la biodiversidad, sumaron embates contra el gobierno provincial.

Los problemas con el complejo Chapelco por contaminación de aguas, la delicada situación de programa Araucaria , las políticas de desarrollo y la reivindicación del control sobre sus propios territorios, formaron parte del costado político que tuvo la ceremonia.

También lo fue el rechazo que la Coordinadora de Organizaciones Mapuches hizo del proyecto de fusión de Río Negro y Neuquén (ver recuadro).

De cara al «rehue» sagrado, bajo un cielo plomizo y con una temperatura gélida que subía desde la tierra a los pies y de allí a los huesos, mapuches y no mapuches jugaron un capítulo de una búsqueda tan difícil como necesaria: la de la mutua comprensión de las diferencias.

En la reunión se hizo explícita la lucha por una educación intercultural, y por modelos de desarrollo en equilibrio y armonía con la naturaleza, en el marco del Día Nacional Mapuche que también se conmemoró ayer.Unas 400 personas «no mapuches» participaron de la ceremonia en Puente Blanco, a seis kilómetros de esta ciudad camino a Chapelco. La comunidad Curruhuinca fue anfitriona de las distintas agrupaciones indígenas del Neuquén, de los invitados, y del público que se sumó al convite.

Las rondas de mates se hicieron imprescindibles para superar los siete grados bajo cero de sensación térmica que a la tarde había sobre la zona rural de San Martín de los Andes.

Las mujeres mapuches concurrentes a la ceremonia exhibieron sus vistosas pecheras y tocados con piezas de platería finamente repujada.

Los mapuches se quejaron amargamente por la notoria ausencia de los concejales que fueron invitados al acto, en el marco de la comisión intercultural que fue creada por ordenanza.

El intendente Schroh directamente no fue convocado porque «ha dado muestras de no creer en el respeto por la diversidad», dijo Roberto Ñancucheo de la Confederación Mapuche.

El significado

Como se apuntó, la ceremonia del «Wiñoy Xipantu» exhibió aristas culturales y políticas, en un ida y vuelta al que el público se integró en respetuoso silencio.

Bajo las ramadas o al lado de los crepitantes fogones, de cara al rehue sagrado y en un hemiciclo que habla del ideario circular del pueblo mapuche, el público siguió la explicación de los loncos y huerquenes. El primero fue el titular de la Confederación Mapuche, Elías Maripan, quien dirigió su mensaje enteramente en lengua madre. Luego hablaron otros dirigentes mapuches, en lengua originaria y en castellano.

El «Wajmapu» es la tierra y todas las vidas que la integran. El 24 de junio es considerado vulgarmente como «año nuevo mapuche» o «año que vuelve», aunque en la cosmovisión de este pueblo originario significa una evidencia del circuito interminable de la naturaleza.

Se cuenta en el mapudugun o «habla de la tierra», que en el proceso inalterable de la naturaleza la noche alcanza el 24 de junio su máxima extensión en el año.

Ese es el momento de celebrar el «Wiñoy Xipantu», que marca el inicio de la renovación de todas las fuerzas naturales del Wajmapu y del ser mapuche. A partir de entonces son los días los que extienden su duración en el tiempo. Según la mitología mapuche, al reaparecer en la madrugada el «Pvrapagaw» -constelación de la cabra- y a la llegada del «Wenvlfe» -lucero del alba-, los cuerpos se sumergen en el «lafken» o «leufú», para limpiarse con esa primera agua. Simboliza lo nuevo, lo limpio, lo puro, lo que la madre naturaleza ofrece como acto de compromiso, para respeto y protección mutua.

De allí la fuerte defensa mapuche del entorno, y su oposición a todo aquello que lo agreda «irracionalmente». En ese contexto se volvió sobre las disputas por Chapelco, a propósito de la «lucha que desde hace años mantenemos para que no se envenenen nuestros territorios», dijo el «peñi» Fidel Collipan.

Como se recordará, Chapelco estuvo clausurado a raíz de un recurso presentado por los mapuches por el vertido de líquidos crudos a los arroyos de los que beben aguas. El complejo recién fue reabierto un día antes del inicio de la temporada, con la conclusión de las obras cloacales.

Otro asunto que mereció reflexiones es la «dura lucha» que se espera para el tratamiento de las llamadas «directrices ambientales mapuches», que constituyen un cuerpo normativo que las comunidades pretenden incorporar a las ordenanzas de San Martín.

Con ese fin se conformó una comisión intercultural por ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante. La ceremonia concluyó con el tradicional baile del «choique», protagonizado por niños y jóvenes.

Rechazo a la idea de regionalización

SAN MARTIN DE LOS ANDES (ASM).- La Coordinadora de Organizaciones Mapuches rechazó de plano la propuesta de regionalización o fusión de Neuquén y Río Negro que impulsan los gobernadores Sobisch y Verani, a quienes acusó de «representar todo lo viejo y decadente de la política».

El duro documento fue difundido en medio de la ceremonia del «Wiñoy Xipantu» o «año que vuelve», que también es el «Día Nacional Mapuche, y que se celebró en el paraje Puente Blanco, camino a cerro Chapelco.

Bajo el título de «Posición del Pueblo Mapuche», la coordinadora dice que «no creemos en la propuesta de regionalización y aun menos en el resultado a lograr, porque no creemos en quienes la promueven».

El escrito sostiene que ambos gobiernos «han traicionado los intereses de aquellos que representan. En el caso neuquino esto es más grave -añade- porque el gobierno provincial administra un territorio con tremendas riquezas y sin embargo la pobreza se acrecienta día a día».

Acusa al gobernador Sobisch de ser el «principal lobbista de los grupos económicos», a quienes «libera de impuestos, subsidia con recursos del pueblo y reprime a todo aquel que se oponga a la explotación».

Recuerdan que en el caso particular de los mapuches, tanto «Sobisch como Verani adeudan al pueblo originario derechos territoriales, culturales y políticos».

La coordinadora sostiene que «los actuales gobiernos reprimen cualquier posibilidad de convivir en la diversidad cultural, y por eso no creemos en la propuesta de regionalización que han inventado sólo para hacer más efectivos sus negociados políticos».


SAN MARTIN DE LOS ANDES (ASM).- El "Wiñoy Xipantu" o "año que vuelve" marca la renovación de la vida para los mapuches, que dieron a su celebración un fuerte sentido intercultural y reivindicativo. Al perenne reclamo de respeto por la biodiversidad, sumaron embates contra el gobierno provincial.

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