George, ¿es buena idea casarse a los 52?
Clooney apostó a Pfeiffer 100.000 dólares a que no volvería a casarse. Y lo va a hacer. Mirá la galería de fotos de todos sus romances
GENTE
George Clooney le debe un montón de dinero a Michelle Pfeiffer.
El actor de 52 años _el más determinado de los solteros en Hollywood, famoso por una letanía de amoríos pasajeros _ se ha retirado del mercado romántico, aun cuando una vez le apostó a Pfeiffer 100.000 dólares a que no volvería a casarse.
Tras haber salido con una serie de actrices, modelos, una camarera de bar y una exluchadora profesional, y luego de haber profesado una y otra vez que el matrimonio no era para él, Clooney le hizo recientemente la propuesta a la abogada de 36 años especializada en leyes internacionales Amal Alamuddin.
Aunque parecen completamente diferentes, Clooney y Alamuddin, tienen más en común de lo que muchos piensan.
Clooney ha mostrado un creciente interés en asuntos internacionales y de derechos humanos, haciendo campaña por una resolución para el conflicto en Darfur y organizando un teletón repleto de estrellas para ayudar a Haití tras el terremoto de 2010.
También ha sido anfitrión de eventos a beneficio del presidente Barack Obama, y recientemente hizo noticia por defenderlo durante una discusión con el magnate de casinos de Las Vegas Steve Wynn.
Así que, ¿qué le gustó a Clooney de Alamuddin al punto de llevarlo a dejar la soltería? No se conocen los detalles específicos, pero la abogada da una impresión verdaderamente distinta a los romances públicos previos del actor.
¿Es buena idea casarse a los 52?
Si lo que aseguran el New York Post y People fuese verdad, la vida de Clooney va a cambiar. Un especialista en psicología, Pablo Elízaga, difícil es comprometerse a esta edadm afirma en una nota publicada en El País. Son cuatro los aspectos esenciales a tener en cuenta y que son decisivos, según este profesional:
1. Negociar, negociar y negociar. “Comprometerse a los 50 no es más difícil que hacerlo a los 20”, cuenta el psicólogo. “Pero sí requiere más energía”. Al fin y al cabo, es el abandono de una etapa de libertad absoluta. “Vivir en pareja supone negociarlo todo. Son cosas pequeñas, pero importantes: la hora de la cena, qué hacer este domingo, qué película vemos juntos…”. Esto cuesta hacerlo a cualquier edad, pero cuanto más tiempo llevamos sin practicarlo, más doloroso resulta. Lo mismo ocurre con la necesidad de dar explicaciones a la pareja. “Desmantelar hábitos y costumbres a los 50 años es una tarea compleja”, concluye el profesional.
2. La importancia de los detalles. Son esas nimiedades a las que se enfrenta una persona habituada a la soltería las que pueden destrozar la relación. Es el caso de Juan Ortega, que hace un par de años rompió un breve noviazgo con una chica a causa de una discusión sobre dónde pasar un fin de semana. ¿Demasiado supeficiel esto? “Esas pequeñas cosas son muy relevantes en una primera etapa”, añade el psicólogo. Olviden aquello de que a los 50 se está de vuelta de todo. En las relaciones de pareja, esa fórmula no funciona.
3. ¿Y si ella quiere ser madre? Cabe suponer que Clooney, que ya ha entrado en la cincuentena y acumula tantos privilegios como canas o atractivo, no ha tenido descendencia por voluntad propia. Pero, ¿y si su presunta prometida sí quisiera continuar la bella estirpe? ¿La psicología contempla un límite de edad para afrontar la paternidad? Responde Pablo Elízaga: “No. Por otro lado, sí existe un factor evidente: cuanto mayor es el hombre, más dificultoso le resulta ejercer las labores parentales, porque su energía va en descenso”.
4. ¿Estamos ante un George Clooney mejor persona? El psicólogo lo tiene claro: la tan machacada fábula de que vivir en pareja te hace más generoso y te eleva como individuo, es un tópico sin fundamento. Del mismo modo que un soltero no tiene por qué ser un egoísta engreído. “Vivir en pareja te enseña a negociar, pero hay tantas parejas que no negocian desde la generosidad, sino desde la dominación o sumisión”, lamenta.
Agencias y El País