Habla el ex socio y amigo de Etim Etim: «Río Negro me ne frega»

Este diario comprobó en Italia que la Justicia no busca a dos protagonistas fundamentales del caso Cedepre La Justicia rionegrina considera prófugo al nigeriano Etim Etim, hombre clave en el escándalo de los bonos Cedepre. Se trata del operador de la Portfern, que negoció un bono que había sido emitido para pagar a los jubilados rionegrinos. "Río Negro" estuvo donde funcionó esta financiera en Italia y comprobó que su ex socio, Bruno Mari, es perfectamente hallable y se ve habitualmente con Etim Etim. Es decir, nada se ha hecho para localizarlos.

ROMA (Por Italo Pisani, enviado especial).- «¿Nos busca la Justicia de Río Negro? ¡A mí Río Negro me ne frega!».

Bruno Mari no tiene ningún empacho en expresar frialdad y desprecio por el caso del bonos Cedepre, ese título por 40 millones que se emitió para pagar a jubilados pero que terminó negociándose por el mundo a espaldas de los rionegrinos.

Mari, un cincuentón de barba negra y magra contextura, es el mejor amigo del físico nuclear nigeriano Etim Etim, buscado por la Justicia rionegrina para que dé explicaciones sobre cómo llegó a sus manos el bono y cómo lo cedió a un sindicato estadounidense de electricidad y éstos a la Unicorn, una financiera alemana dirigida por un paquistaní.

Bruno Mari fue el contador de la sucursal italiana de la financiera Portfern que dirigía Etim Etim.

Hoy maneja amplias oficinas en un edificio de profesionales en el centro romano, muy cerca de donde se lo juzgó al ex oficial nazi Erich Priebke, quien durante años vivió en Bariloche.

Es decir, este hombre es perfectamente ubicable y se encuentra regularmente con Etim Etim, quien ya no permanece en Roma pero está casado con una romana y tiene hijos italianos.

Entonces, ¿realmente los busca la Justicia y la Interpol, como se ha asegurado en Río Negro?

Evidentemente, no.

Mari, con su mejor mueca de indiferencia, niega a este diario que el bono haya llegado a sus manos o a las de su amigo. ¿Y a Portfern Londres? No sé, tal vez. Y agrega con sorna: «Pregúntenle a Batistuta».

– ¿Pero está seguro de lo que nos dice?

– Pero por supuesto. Después de mí hubo un griego… no me acuerdo el nombre. Hace un año y medio que no tengo nada que ver con Portfern.

– ¿Y por qué está todavía el nombre en la puerta, en una desprolija cinta adhesiva?

– Quisimos sacarlo con un cuchillo, pero está tan bien pegado que no pudimos.

– Mari, concretamente se tramita el pedido de captura para Etim Etim y también lo buscan a usted…

– ¿Me buscan a mí? ¿Y yo qué tengo que ver?

– Fue el contador de Portfern en el momento en que les llegó el bono.

– Yo no hacía finanzas, sino que llevaba la contabilidad. ¿Me entiende? los papeles, los gastos, las entradas, las salidas, los registros…

– ¿Pero en ningún momento fue citado por la Policía, la Interpol o la Justicia?

– No vivo en un agujero. Se me encuentra en casa, en el celular. Los «carabinieri» han llegado a venir aquí. Si no me encontraron es porque no me buscaron.

– ¿Y para qué vinieron los «carabinieri» (policías italianos)?

– Una vez me mandaron a llamar para que reconozca una firma de Etim Etim. Había un sello de autenticación de un escribano, que no reconocí. Fue el único trámite. Ahora, si la provincia de Río Negro quiere algo de mí, que venga. Pero sinceramente, de todo lo que usted me dice, no sé nada.

– ¿Ni siquiera se ha enterado del escándalo de los bonos?

– Y sí… sé que hubo un bono común, nada particular, sé que fue «tracciato» (cruzado)…

– Entonces sabe del bono.

– ¡Pero qué se yo dónde «cazzo» está el bono! ¿Está aquí? (mira por todos lados) No lo veo.

– El gobierno autorizó la negociación del bono y ustedes fueron los primeros tenedores.

– Entonces es un problema del gobernador. Tenía entendido que el bono lo tenía Unicorn.

Sí, y evidentemente se nota que sabe. Pero Unicorn se lo adquirió al CPI Financial Service, que lo había comprado en nombre del Sindicato de Trabajadores de Electricidad de Rhode Island, Estados Unidos. Es decir, ustedes, o la Portfern, se lo vendieron al CPI.

– No sé nada de todo esto.

– ¿Portfern es una financiera importante?

– Creo que sí, en Londres.

– ¿Conoce bien a Etim Etim ?

– Por supuesto, es mi amigo. Suelo cenar con él.

– ¿Dónde está?

– Por todos lados. Creo que ahora está en Inglaterra.

– Etim es físico nuclear. ¿Cómo se dedicó a los negocios?

– El hace muchas cosas. Es una gran persona, muy capaz. Además es culto. Habla y lee siete lenguas. Un genio. Debería haber muchos Etim Etim. ¿Se imagina cómo mejoraría el mundo?


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