Habrá cotejo de ADN por el atentado judicial
Se tomaron las muestras de sangre a los sospechosos del incendio en el juzgado de Viedma. El Superior Tribunal le pidió un informe a la Procuración. Hay una puja entre la fiscal que pide pruebas y el juez que las concede parcialmente.
VIEDMA (AV).- El Superior Tribunal de Justicia de Río Negro pidió información a la Procuración General en relación a la investigación por el incendio intencional que afectó la totalidad del juzgado penal a cargo de Carlos Mussi. Además, se tomaron finalmente las muestras de sangre a los imputados en la causa para cotejarlos con los rastros de material genético encontrado en varios elementos que fueron secuestrados en el lugar del siniestro ocurrido el 26 de julio pasado.
Ante la consulta de este diario, desde el Superior Tribunal de Justicia se confirmó el pedido de información sobre la investigación del atentado a la Procuración General, organismo del que dependen todas las fiscalías de la provincia. La solicitud fue formulada luego de la repercusión pública que tuvo el pedido de la fiscal Itziar Soly de varias medidas al juez penal Favio Igoldi, entre ellas las detenciones, a las que el magistrado no hizo lugar.
No es usual que el STJ pida información sobre una investigación en trámite, pero según se explicó desde ese organismo, en este caso el damnificado es el propio Poder Judicial de Río Negro, representado constitucionalmente por el Superior Tribunal. En esa línea, las víctimas tienen el derecho a mantenerse informadas, razón por la cual se le formuló el pedido a la Procuradora Silvia Baquero Lazcano.
Con ese informe en mano, los jueces del máximo tribunal de la provincia evaluarán la situación, sin avasallar –según aclararon– la competencia del juez natural de la causa ni entorpecer el trabajo fiscal. No obstante, ese análisis sin dudas incluirá una consideración sobre la actuación del juez Igoldi.
Esta decisión del Superior Tribunal intenta calmar los comentarios en los pasillos tribunalicios que no cesan desde que trascendieron los pedidos de la fiscal Soly a los que no hizo lugar Igoldi, como las detenciones y, en un primer momento, la extracción de las muestras. Sólo fueron privados de la libertad por un par de horas y no por el atentado sino por la “resistencia a la autoridad” que ofrecieron tres de los imputados durante los allanamientos. Se trata del policía Gustavo Salinas y de Ricardo Collman y Ricardo Becerra. Soly había solicitado inicialmente la extracción de muestras para ADN, lo cual recién se concretó en las últimas horas.
La fiscal también había provocado un sacudón en la causa cuando denunció una fuga de información.
Río Negro
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