“Hacer bien y lo que corresponde”

Por Redacción

Reflexiones acerca de la nota sobre prevención en salud publicada en la página 27 de la edición del 17 del corriente. El impacto de la nota en la población respecto de que “en prevención de la salud es mejor no hacer que hacer” puede crear confusión. Coincido en gran parte con el contenido de la misma, aunque poner el énfasis en “no hacer” no es siempre conveniente para la salud. Deberíamos poner el énfasis en hacer bien y lo que corresponde y es conveniente para el individuo que nos consulta. El título de la nota (“Prevención: mejor que hacer es no hacer”) no es inocuo, por la posibilidad de una mala interpretación por parte de gente no bien informada en el tema, o sea, la mayor parte de la población. Cuando un individuo nos consulta y dice: “pídame de todo, doctor”, seguramente será una consulta difícil y de tiempo a dedicar, en la que debemos intentar una muy buena escucha para tratar de comprender sus temores, evaluando riesgos y beneficios de las distintas conductas y hacer lo más recomendable para ese individuo, de acuerdo con su sexo, edad, antecedentes y genética probable. Por lo tanto, hacer es necesario y recomendable si significa utilización racional de los recursos disponibles, poniendo especial énfasis en la utilización de recomendaciones saludables para la vida –por ejemplo, alimentación saludable, actividad física adecuada, vacunas demostradas en su utilidad y otras recomendaciones importantes en la prevención: casco en la moto, alcohol, tabaco, drogas, etcétera–. Hacer o no hacer significa una toma de decisiones, aunque a veces esta toma de decisiones no se realiza en el momento oportuno, por desconocimiento o negligencia. Hacer podría ser nocivo si significa prescripciones irracionales u otras en que los riesgos superan los beneficios esperados. Coincido totalmente con las palabras finales del autor, a quien reconozco como médico muy capacitado, quien dice: “A modo de conclusión, la recomendación más sana para el cuidado de la salud que se puede hacer es la de recuperar la confianza en nuestro médico de cabecera, quien le sabrá decir qué estudios realizar, a qué especialistas concurrir, qué fármacos tomar o suspender y qué conductas cambiar de acuerdo con cada condición particular”. Como comentario final, agregaría que debemos intentar, como médicos, con actividades docentes la mejor formación profesional continua para nuestros colegas médicos de cabecera, mejorando las ofertas de capacitación para los que trabajan en la soledad de los consultorios con pocas oportunidades para el intercambio o reflexión entre pares. Armando Kremer, médico especialista en Clínica Médica y profesor universitario DNI 4.300.472 Neuquén

Armando Kremer, médico especialista en Clínica Médica y profesor universitario DNI 4.300.472 Neuquén


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