“Hartos de tal desatención”

El negocio de distribuir electricidad en Río Negro está en manos de una empresa que sólo sabe obtener ganancias de sus clientes cautivos, a través de un servicio público esencial e ineficiente por donde se lo mire.

Tan necesario es contar con el servicio eléctrico que los vecinos de El Bolsón han soportado mansamente a esta empresa que los maltrata y perjudica.

Durante los primeros años de concesión, los cortes de luz se mantuvieron en un nivel admisible, teniendo en cuenta los efectos del mal tiempo (vientos y nevadas que derribaron árboles encima de las líneas de distribución). Pero desde el 2010 se intensificaron hasta el punto de cortarse el servicio en cualquier momento, en cualquier estación, llueva, truene o brille a pleno el radiante sol cordillerano.

Vanos fueron los reclamos, los pedidos de informes, las quejas ante el EPRE, los comité de emergencia formados impulsivamente por comerciantes y vecinos hartos de tal desatención.

Cansados de perder días de trabajo, indefensos ante la imposición de una empresa que sólo atiende su negocio, que es cobrar cada mes el consumo de cada medidor instalado, pero que no invierte en el mantenimiento necesario para brindar un servicio de calidad.

ERSE, su antecesora, hizo todas las inversiones necesarias para abastecer hasta el último rincón de la provincia, con verdadera vocación de servicio provincial. Hasta construyó centrales hidroeléctricas para aprovechar recursos naturales renovables con el fin de apagar motores a gasoil o a gas, de esos que contaminan el aire, el suelo y la vida de quienes viven cerca de donde aturden con su insoportable ruido.

Pero Edersa sólo usufructúa esa inmensa y costosa estructura, y no supo o no quiso continuar con el propósito de mejorar la calidad de vida de los rionegrinos. Las centrales hidroeléctricas, que pasaron a sus manos junto a la privatización del servicio, agonizan junto a la desidia de los que debieran hacerlas producir energía, que son los mismos que estuvieron a cargo de las obras entre 1994 y el 2000.

Desde el jueves 15 de junio Mallín Ahogado y otras zonas rurales estuvieron sin electricidad. Los pobladores rurales pasaron siete días con los freezers llenos de carne para pasar el invierno. Toda esa comida o recursos que se echan a perder, ¿quién los paga?

La mala sangre, la bronca de saber que no se asignaron todos los recursos a la prevención de nevadas como ésta –que en esta zona son comunes– y también saber que en estos siete días no se trabajó día y noche con todas las cuadrillas con las que cuenta Edersa en otras localidades, sino que se asignó la dotación habitual para atención de cortes de suministro, genera por lo menos ¡ira! Y la necesidad de interpelar a las autoridades provinciales.

Raúl Brigues

DNI 14.905.614

“Párrafo aparte merece la absoluta falta de trabajos de poda por parte de la Municipalidad de El Bolsón, entidad obligada por ordenanza a efectuar esas
tareas”.

Raúl Brigues

DNI 14.905.614

Datos

“Párrafo aparte merece la absoluta falta de trabajos de poda por parte de la Municipalidad de El Bolsón, entidad obligada por ordenanza a efectuar esas
tareas”.

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“Hartos de tal desatención”