Independiente respiró cuando se quedaba sin aire

Había jugado muy mal y perdía 1 a 0 con Nacional.



Tras un primer tiempo para el olvido, Independiente se recuperó y empató 1 a 1 con Nacional de Uruguay, por el grupo 5 de la Copa Libertadores.

Si hay algo que no sospechaba Independiente es que su rival saliera a jugar con el mismo ímpetu que había mostrado en el partido de ida, con el detalle, importante, de que Nacional esta vez era visitante. El equipo de Montevideo salió a jugar sin complejos en Avellaneda, plantándose con actitud y personalidad en un terreno que no suele ser visitado por equipos con audacia.

De la mano de Mello, Nacional sometió al equipo de Pastoriza a un dominio que dejó perplejos, en los primeros cuarenta y cinco, al público de Independiente, que veía, atónito, cómo su equipo no hacía pie en la cancha y era superado por su rival.

Mello, como se señaló, fue el faro futbolístico de Nacional. El delantero enloqueció a la defensa de Independiente con su despliegue y habilidad. Primero, cerca de la media hora, con una apilada por derecha -casi al borde la línea de fondo- que incluyó un caño a Olarra y un tiro, desde ángulo cerrado, que salió por arriba del travesaño.

Luego, ya cuando expiraba la primera parte, con un enganche de derecha que hizo pasar de largo a Caballero, y un zurdazo esquinado que fileteó el palo izquierdo de Navarro Montoya.

Independiente estaba partido al medio. Manso era incapaz de hacerse de la pelota y caía hundido en el mar de piernas y marca de la defensa uruguaya. Giménez, habitual fogonero del equipo de Pastoriza, tampoco podía escapar de la chatura. Apenas un puñado de cabezazos fue toda su aproximación al arco de Viera en todo el primer tiempo. Demasiado poco para un equipo que pretende aspirar a algo serio en la Copa. Su público, que tanto entusiasmo había mostrado en los primeros encuentros, comenzó a reprobar al equipo. Era lógico: Independiente estaba a un planeta de distancia del equipo del debut, ese que había evocado, con su fútbol y actitud, a la vieja mística co

pera del rey de copas argentino.

Independiente no había desbordado, no había podido hacer circular la pelota, tampoco había generado juego para su delantero, Jairo Castillo. Quedaba claro que peor que en ese primer tiempo era difícil jugar.

Por eso Pastoriza buscó desborde y fútbol más vertical con el ingreso de Losada en el ataque.

Hubo un atisbo de mejora apenas arrancó el segundo tiempo. Con seguridad, los gritos de Pastoriza en el descanso sacudieron la modorra de varios. Giménez, por caso, comenzó a ser el Giménez desequilibrante de otras noches. Ríos se unió al circuito y un disparo suyo hizo revolcar a Viera. La gente, de a poco, se fue levantando.

Pero se sentó de golpe. Porque Nacional le pegó un cross en la mandíbula, cuando Romero, el otro punta, empujó al gol un centro desde la derecha. Avellaneda estallaba, pero de bronca.

El local fue por todo y Nacional se refugió atrás, como era de esperar. Cada contra del visitante metía miedo en el público rojo. Navarro Montoya tuvo un par de achiques con su sello. La histeria y el murmullo iban en aumento.

Lo tuvo García, pero levantó el remate. Lo volvió a tener y su cabezazo subió. La tercera fue la vencida: tras centro de Giménez, García saltó y la puso contra un palo. Quedaba poco y la gente empujó. Pero el empate quedó adecuado. El cambio de actitud había salvado a Independiente.

San Pablo, primer adelantado

San Pablo, de Brasil, que se impuso por 2-1 como visitante a Cobreloa, de Chile, se aseguró aniticipadamente su pase a la segunda ronda (octavos de final) de la Copa Libertadores. En el otro encuentro de la segunda jornada semanal de la Copa Libertadores, el Barcelona, de Ecuador, consiguió mantenerse en carrera en su grupo al empatar 2-2 como visitante con el ya eliminado Jorge Wilstermann, de Bolivia.

San Pablo llegó a 12 puntos en el Grupo 4 y con ello tendrá un lugar en la segunda fase ya sea como ganador del grupo o como uno de los cinco mejores segundos. En el primer caso debería enfrentar en octavos en dos partidos, el segundo como local, al cuarto mejor segundo en la comparación entre todos los grupos. San Pablo liquidó en apenas 20 minutos el compromiso en el desierto de Calama, con goles de Grafite y Marquinhos, y luego Cobreloa descontó por intermedio de Mauricio Dinamarca. Cobreloa perdió todas sus chances de clasificación.

Sambueza no va ni siquiera al banco

Claudio Husain y Rubens Sambueza quedaron afuera de los convocados para el partido de mañana ante Arsenal. No es, sin embarego, un llamado de atención para el “Turco”, ya que el técnco Leonardo Astrada no suele llevar volantes de contención al banco. En cambio, sí sorprendió lo del joven volante zapalino.

A un día del partido contra Arsenal, Astrada ya tiene más que definido el equipo, aunque no lo confirme públicamente.

En el entrenamiento matutino de ayer quedó claro que River se parará con Franco Costanzo; Ariel Garcé, Horacio Ameli, Eduardo Tuzzio y Juan Fernández; Eduardo Coudet, Javier Mascherano y Luis González; Marcelo Gallardo, Daniel Montenegro y Marcelo Salas.

La principal duda de la semana había sido quién se quedaría como volante central, ya que venían rotando Husain y Mascherano.

Y, confirmado Mascherano, la novedad es que Husain ni siquiera irá al banco de suplentes.

Sin embargo, la ausencia del “turco” en el banco no es un castigo para el jugador, ya que Astrada no suele llevar volantes de contención como recambio.

Lo que sí se parece más a un tirón de orejas es la ausencia de Sambueza, fuera de los convocados. El zapalino tuvo una opaca actuación ante Quilmes y en su lugar estará el colombiano Kilian Virviescas.

También quedó descartado Fernando Cavenaghi, quien se recupera de un esguince en la rodilla derecha, ya que no está entre los concentrados.

Completarán el banco de suplentes Lux, Roberto Rojas, Virviescas, Daniel Ludueña y Sand.

Hoy, el plantel está citado a las 10 en el “Monumental”. Después del entrenamiento, el equipo quedará concentrado para el partido de mañana por la séptima fecha del Apertura.


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