«Infamia» de Babasónicos aterriza en Cipolletti
La banda de rock del momento llega con su circense espectáculo. Estará el domingo en Cipolletti presentando parte de su nuevo disco, según adelantó el baterista Diego Castellano.
CIPOLLETTI (AC).- El «caos» le pateará los dientes a la típica y tranquila noche dominguera de Cipolletti. Las pulsaciones se acelerarán a ritmos impensados, la adrenalina gobernará los cuerpos, hará nidos mentales. Será cuando Babasónicos arribe al escenario de Kimika para mostrar su show de farsa y desenfreno, cuando presente desde las 20 parte de «Infame», el nuevo trabajo discográfico.
Son las 12.42 y Diego «Panza» Castellano recibe el telefonazo de «Río Negro». «Tuviste suerte. Recién me levanto. Me agarraste cambiándome en el baño», son las primeras palabras del baterista en el día. «Tenemos muchas ganas de ir a Cipolletti. Vamos a ofrecer un recital bien arriba, con mucha adrenalina, compacto y alocado», dispara, quitándose los «restos» nocturnos petrificados entre los ojos.
– El público espera el típico vestuario de plumas, lentejuelas, y cuero, indagamos.
– El vestuario se acomoda a las circunstancias. Lo que sí, la gente va a ver cómo se mueve la banda. Y además presentaremos cuatro temas del nuevo disco, explica el batero.
Babasónicos es hoy por hoy el grupo del momento. Cientos de centímetros semanales se escriben sobre ellos y las radios rockeras del país «vomitan» sus canciones a cada instante. Pero hablar con uno de sus integrantes es otra historia. «Infame' es la síntesis de lo que sentimos hacia los medios y todo eso. Musicalmente tiene varias canciones románticas. Anda por el estilo pop del que estuvimos lejos, y que ahora 'infamemente' abordamos», se ríe de si mismo «Panza».
Para el que no entiende la concepción, va otra aclaración. «Hay temas que no hubiéramos hecho nunca, como 'Putita' y 'Sin permiso'. Lo que queremos hacer notar es que los principios están vapuleados, que vivimos una etapa de crisis creativas, de ideas recicladas. Lo hacemos en reacción a todo eso», brama el baterista. Y explica que «Jéssico» -el disco anterior- marcó el punto de inflexión, derribó el límite detestado. «Hubo gente que recién nos conoció y entendió con 'Jéssico', que fue un CD oportunista. Entonces, si les gustó, empáchense con el próximo hasta que nos odien», lanza desafiante.
Pero no hay que equivocarse. Hay una segunda lectura. «Infame' tiene melodías que seducen, pero contiene letras que son un baldazo de agua fría. E una disyuntiva perversa, porque cuando parecemos que transamos -con «el pop rápido y boludo»- provocamos una ruptura letal desde las letras».
Para el «Panza» Babasónicos tiene una característica valiosa por sobre las demás. «Somos caos, pero a la vez tenemos capacidad para crear. En medio de este caos surgen las ideas rápido, y producimos vértigo, que es el lugar que nos alimenta».
Cuánto cambió para la banda en estos diez años de trayectoria. «Antes teníamos que llamar la atención. Ahora la acaparamos. Sólo hay que administrarla», replica el baterista. Otro secreto del grupo: «Que se creó una simbiosis que hace que juntos seamos algo, y separados apenas una lucha inconducente».
Qué puede esperar la gente del Valle de Babasónicos. Mucho. «En nuestras funciones lo que buscamos es entretener, y hacer que cuando escuchen nuestra música tengan un viaje que los lleve a un lugar placentero, deseado». Esperemos que el domingo ese tren esté disponible.
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