Insumos hospitalarios: cantidad y calidad bajo la lupa

¿Los gobiernos están cuidando de manera correcta a los trabajadores del sistema de salud? La pregunta toma fuerza con el avance de los casos de covid-19 en la región. Las carencias en el sector público quedan en evidencia por la magnitud de las donaciones.

Cuánto y de qué manera se está cuidando al personal de Salud es uno de los interrogantes principales desde que la curva de contagios de covid-19 empezó a crecer en la región.

Los gobiernos responden “mucho” y “bien”, pero las voces de médicos, personal de enfermería y mucamos de los hospitales y centros privados ponen bajo tensión esas garantías oficiales.

La magnitud de las donaciones recibidas por el sistema público también abre paso a las preguntas sobre la inversión y la calidad de los insumos que está utilizando el personal ante casos sospechosos y confirmados de la enfermedad por coronavirus.

Sólo en Roca se recibieron 50.000 barbijos quirúrgicos, barbijos específicos, máscaras para personal en contacto directo con pacientes con el virus, máscaras de protección facial de acetato, camisolines descartables de nylon y mantas para traslado.

Todo eso se compró con fondos de la campaña que reunió ya casi 6 millones de pesos, pensada originalmente para la incorporación de respiradores y reorientada luego de la concentración de las compras de esos equipos por parte del Estado nacional.

En la lista de aportes comunitarios al sistema de salud también aparecen cajas de Hidroxicloroquina, revelando que la droga utilizada en algunos tratamientos tampoco está disponible con facilidad dentro de la red sanitaria rionegrina.

Otra de las inversiones con fondos no estatales en el hospital de Roca -uno de los cuatro de complejidad 6 de la provincia- tiene que ver con un pasillo de bruma sanitizante para el personal que salga del sector poder rociarlos y bajar la carga viral.

Compras “ajustadas a parámetros”

RÍO NEGRO entrevistó ayer al secretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Salud, Miguel Ledesma, quien afirmó que todas las compras se ajustaron a los parámetros sugeridos por las sociedades argentinas de Infectología y de Terapia Intensiva.

El funcionario estimó que la inversión del Estado provincial por la pandemia del coronavirus asciende hasta el momento a $ 200 millones.

Ledesma fue consultado sobre las versiones que indican que la cartera sanitaria estaría distribuyendo entre los hospitales barbijos y camisolines de baja calidad.

Ante eso, precisó que los barbijos adquiridos –entre $ 48 y $ 50 la unidad- son “triple capa”, a la vez que consideró que “esos son los que estamos distribuyendo por los hospitales” y no descartó que las instituciones donde se cuestionó la calidad hayan comprado en forma individual o bien “recibieron donaciones”.

También indicó que el paquete de compras se amplió a mascarillas N95, que se emplean en la toma de muestras y aspiraciones de secreciones en los pacientes con coronavirus positivo.

Respecto de la duración del barbijo “triple capa”, Ledesma advirtió que “tiene una vida media corta”.

“No es que lo pueden usar los equipos de salud durante mucho tiempo” pues “tiene un momento que se pierde efectividad”.

Lo que también admitió es que “hemos rechazado (por baja calidad) algunas presentaciones que nos hicieron los proveedores”.

En cuanto a la supuesta vulgaridad de los camisolines que deben emplear los médicos, insistió en que “estamos apegados a las indicaciones de la Nación” negando que sean “transparentes” como lo señalaban algunas quejas de profesionales.

En ese sentido puso como ejemplo que “los he utilizado personalmente y son buena calidad para las tareas de hisopado” aunque “eso va a depender de la técnica de extracción del equipo de protección personal, pero a su vez lo usé con gafas y no ha sucedido nada”.

Ledesma detalló que, dentro de los 200 millones invertidos, además de la indumentaria e insumos, se cuentan compras por 100 respiradores que están esperando la entrega, camas hospitalarias –comunes y de terapia intensiva- y bombas de infusión.

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El secretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Salud, Miguel Ledesma, negó que la provincia haya tenido que salir a comprar alcohol en gel en virtud de que lo está proveyendo el laboratorio público provincial Profarse.

Aportó que la empresa estatal “está trabajando a full, las 24 horas del día” si bien “en su momento (las autoridades) tuvieron problemas para conseguir materia prima, porque todos los estados (nacional y provinciales) estaban en la misma búsqueda”.

Añadió que la empresa venía de una producción normal y “pasó a una superproducción, y la dinámica (por el COVID) nos han generado cambios en las compras” por lo tanto el eje principal ahora está en la elaboración de alcohol en gel que, junto con los hospitales, también se distribuye en los organismos públicos como la policía provincial.

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Los referentes de los sindicatos que nuclean al personal de salud de Neuquén manifestaron que por el momento está garantizado el suministro de medidas de protección para los trabajadores que desarrollan su tarea, en el contexto de la pandemia por el nuevo coronavirus. Manifestaron que su mayor preocupación radica en la calidad de los insumos y el nivel de stock para cuando la demanda de casos aumente.

“En este momento el material de protección podría considerarse apropiado, tomando en consideración la realidad que tenemos”, afirmó César Dell Ali, integrante de Siprosapune, el gremio que reúne a los profesionales de la salud.

El médico indicó que hace dos semanas atrás se distribuyeron barbijos de muy baja calidad y que esto derivó en un reclamo formal. “A simple vista no cumplían con los requisitos”, señaló.

Juan Millapán, de ATE Salud, sostuvo: “para el movimiento que hay hoy, insumos hay, estamos trabajando con lo justo. Nosotros venimos planteando que tiene que haber un stock guardado por si hay una mayor demanda en algún momento, esperando el pico.”

El principal sector que ha expresado públicamente su malestar, ni bien comenzó el aislamiento obligatorio, ha sido el de los trabajadores de quirófano del hospital Castro Rendón, el de mayor complejidad del sistema público de salud. Marcos Campos, personal del área, contó que los elementos de protección personal son fundamentales, ya que hay mucha angustia en el plantel ante la posibilidad de contraer la enfermedad. “Se necesita contención emocional y psicológica”, agregó.

Darío Mas, secretario general del sindicato de Enfermería del Neuquén (SEN), marcó que hay realidades muy dispares en infraestructura y elementos en el sistema de salud provincial. Declaró que, en la zona norte, por ejemplo, hay insumos de protección que demoran en llegar.

En el primer informe que presentó el gobierno provincial a la Legislatura, sobre el estado de situación sanitaria de la provincia en cumplimiento de la ley de emergencia, se indicó que, en materia de insumos de protección personal, que incluyen barbijos y camisolines, se prevé una inversión de $51.293.891.

Hoy la mayoría de las personas con diagnóstico positivo de covid-19 de Neuquén se encuentran con internación domiciliaria. Solo dos pacientes –varones de 69 y 36 años- están en cuidados críticos con requerimiento de asistencia respiratoria mecánica, y hemodiálisis en el hospital Zapala.

Hasta el momento en la provincia no se reportaron casos de trabajadores de la salud que hayan adquirido covid-19 producto de la función que desempeñan.


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