Intensos combates entre iraquíes y Estado Islámico

Numerosas víctimas en la escalada bélica.

Redacción

Por Redacción

AP

BAGDAD (AP y DPA).- El ejército iraquí y milicianos del grupo Estado Islámico libraban ayer intensos combates en el noroeste de Faluya, según autoridades militares iraquíes, después de una emboscada el viernes en la que murieron un general y varios oficiales. Combatientes de la milicia terrorista Estado Islámico (EI) mataron a 185 soldados iraquíes que se habían quedado sin munición una vez que los insurgentes cercaron su base, informan fuentes militares del país mesopotámico. Unos 140 uniformados fueron ejecutados en la misma base, situada en la provincia de Al Anbar (oeste de Bagdad), cuando ésta cayó en la tarde del viernes. Otros 45 fueron trasladados al bastión del EI Fallujah y ejecutados allí, añadieron las fuentes, que solicitaron anonimato. Anteriormente, fuentes policiales habían informado de la ejecución de dos comandantes del Ejército iraquí y otros 20 oficiales en esa misma base. El EI controla gran parte de la provincia de Al Anbar. Hasta el momento, las fuerzas regulares iraquíes han logrado impedir la toma de la capital, Ramadi, por parte de los yihadistas. Sin embargo, parece que en los alrededores de esta ciudad son inferiores desde el punto de vista táctico a la bien equipada milicia del EI. Los milicianos lanzaron una compleja emboscada que incluyó una excavadora llena de explosivos contra un convoy, matando al general de brigada Hassan Abbas Toufan, comandante de primera división, y a tres oficiales en la región de Nadhem al Taqseem, al sur del lago Tharthar. Otros 10 soldados murieron una docena resultaron heridos en el ataque, que también afectó al cuartel del batallón en la zona, indicó el teniente general Mohamed Jalaf al Dualimi, del mando de operaciones en Anbar. Se han enviado tropas a la zona equipadas con tanques, que ahora pelean en esa zona rural salpicada de pequeñas aldeas. La milicia islamista Estado Islámico tomó el año pasado amplias zonas del norte y el oeste del país. En los últimos meses, el ejército iraquí ha ido recuperando parte del territorio con apoyo de milicianos sunnitas y las Unidades de Movilización Popular chiitas. Tras arrebatar a EI la ciudad de Tikrit, en la provincia norteña de Salahuddin, las fuerzas iraquíes han centrado sus esfuerzos en la provincia de Anbar, en especial en la capital regional de Ramadi, asediada por los milicianos islamistas. Ayer, tres coches bomba estallaron en pasos fronterizos en el cruce a Jordania, en un ataque contra las fuerzas de seguridad, indicó el Ministerio iraquí del Interior. El general de brigada Saad Maan no pudo confirmar cuántas personas habían muerto o herido.


AP

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