Invap sembró una semilla de paz para honrar la vida
El físico Tomás Buch fue homenajeado con una iniciativa para difundir la paz en el mundo. Un ginkgo biloba donado por el colegio japonés Nichia Gakuin crecerá junto al Nahuel Huapi.
Un mensaje de paz crece en Bariloche. Desde hace algunos días un ejemplar del arbolado que se sobrepuso a la devastación de una de las bombas atómicas se esfuerza por estirarse para ver de cerca al lago Nahuel Huapi.
El lugar escogido no fue casual. Se trata del patio del chalet Soria Moria que gestiona la Fundación Invap, un punto de encuentro en el que además vivirá el homenaje al físico, y fundador del instituto de investigaciones, Tomás Buch.
“Tommy tenía una vocación por lo social”, recordó el gerente de Invap, Héctor “Cacho” Otheguy, en una ceremonia a la que asistieron familiares y amigos. Evocó el pensamiento de Buch, quien murió a comienzos de año, y destacó la importancia de lograr que la ciencia tenga “conciencia social”.
La idea surgió de Verónica Garea, directora ejecutiva de la Fundación, quien conoció el proyecto Semillas de Paz y decidió traerlo a la ciudad de la mano de uno de sus embajadores, Julio Bernal, el argentino que en 2012 gestionó la llegada de las semillas desde Hiroshima, una de las ciudades atacadas por el bombardeo atómico del 6 de agosto de 1945.
“Cada uno de nosotros tenemos que difundir la paz”, auguró Bernal durante el acto de homenaje que se realizó en la zona de Llao Llao. Allí también se firmó un acta de adopción en la que la Fundación Invap no solo se hará cargo del cuidado de la especie, sino que además enviará informes periódicos sobre la salud del árbol.
El proyecto es monitoreado por la fundación Green Legacy Hiroshima, encargada de la distribución de las semillas por el mundo. La misma que hace algunos meses destacó el trabajo que se realiza, que terminó por convertir a la Argentina en el primer país en el mundo con mayor cantidad de árboles descendientes de ejemplares sobrevivientes al bombardeo atómico.
“La iniciativa de la fundación es una idea simple y sostenible a la vez”, señalaron desde la organización creada en 2010.
Bernal contó que las semillas fueron enviadas desde el jardín botánico de Hiroshima. Las primeras especies sembradas en el país fueron de Ginkgo Biloba, Diospyros Kaki, Ilex Rotunda, y Cinnamomum Canphora.
“Este sueño que tomó forma primaria, hace ya cinco años, recién comienza”, anunció el embajador que se propuso como objetivo promover el cuidado del medio ambiente, diseminar los ideales de paz y recordar a las víctimas de Hiroshima y Nagasaki.
Esperanza de vida
Datos
- 170
- árboles crecieron dentro del radio de dos kilómetros del hipocentro en el que cayó la bomba atómica.