Jamaica, rehén del narcotráfico
El capo “Dudus” Coke aún resiste su extradición.
“Un capo de la mafia ha tomado Jamaica como rehén”, comenta un diario local. Christopher ‘Dudus’ Coke (de 41 años) se ha atrincherado en su barrio de Tivoli Gardens, para evitar la extradición a Estados Unidos con la ayuda de sus seguidores.
Y la acción ha derivado en un derramamiento de sangre: desde que el primer ministro Bruce Golding impuso el estado de excepción el domingo sobre West Kingston para capturar al capo han muerto oficialmente 44 personas, entre policías, soldados y civiles, aunque otros hablan de hasta 60 víctimas.
Ya en agosto del año pasado Estados Unidos solicitó la extradición, pero el gobierno de Golding la dilató.
El propio presidente tiene su distrito electoral en Tivoli Gardens que, al ser un territorio bajo dominio de Coke, también se la denomina su pequeña república.
Muchas personas adoran a “Dudus”, tal como le llaman, debido a sus buenas obras y porque procura el orden en la zona. Tivoli Gardens es el barrio con los índices más bajos de criminalidad en la capital jamaiquina.
“Primero Dios, después Dudus”, se podía leer la semana pasada en una pancarta, cuando las personas salieron a la calles para protestar por la extradición de Coke a Estados Unidos.
En otro cartel se leía: “Jesús murió por nosotros y nosotros moriremos por Dudus”.
Sin embargo algunos temen que el país se encuentre al borde del precipicio. “Dios nunca está ahí cuando los negros tienen problemas”, escribió un lector al diario “Jamaica Gleaner”.
“Él (Coke) es un influyente hombre de negocios, estrechamente ligado con el primer ministro y su partido”, dijo ayer un analista político. “Gracias a sus contactos, su empresa ha recibido numerosos contratos del gobierno”.
En Jamaica se ha convertido en costumbre que ambos partidos políticos, que se van alternando en el poder, dominen los barrios y los centros urbanos de la ciudad caribeña. Es por ello que cuidan sus alianzas con las bandas del lugar, para asegurarse el poder y estar seguros de su victoria en las elecciones. Poco a poco, en los últimos años han sido los capos de la droga, los “Dons”, los que han ido asumiendo el mando y Coke es el más influyente de todos ellos. Con el ataque a Tivoli Gardens se intenta por primera vez, según los observadores, hacer frente de forma seria al crimen organizado, que se ha apoderado del país.
Con todo, no es seguro que la lucha por Coke no conduzca al país hasta un punto de no retorno en la historia de Jamaica. “La delincuencia está muy enredada con ambos partidos”, apunta un analista político. El narcotráfico sigue siendo para el empobrecido país una importante fuente de ingresos, tal vez la más importante, incluso quizás que el turismo.
En Jamaica se produce, se consume y se exporta marihuana. Además la isla es un importante escala en el tráfico de drogas internacional de sudamérica a Estados Unidos, Canadá y Europa.
Es por ello que el enfrentamiento armado se concentra actualmente sólo en el centro de la capital jamaiquina, Kingston, y sobre todo en Tivoli Gardens. “En el resto de barrios todo sigue prácticamente con normalidad”, comentaba un testigo. Y en los centros turísticos del norte no se percibe nada de los acontecimientos en Kingston. “Los turistas tan sólo se enteran de algo si ven la televisión”.
AP
Las fuerzas de seguridad continuaron ayer con los operativos en los barrios más pobres de la capital para capturar al “padrino” Coke.
Franz Smets
DPA
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