Jura que quedó en bancarrota



La entrevista transcurre en un aula de la U16. Ruth fuma y lee una carta que preparó con otra reclusa. Allí escribe que su condena (a 15 años de prisión) es política y despotrica contra el gobernador Alberto Weretilneck. –¿Fueron los narcos más poderosos de la zona? –No, la prensa y el gobernador nos hicieron un ‘cartel’ bárbaro. Nosotros no éramos los más peligrosos, están re equivocados. –¿Quiénes son más importantes? –Todos tienen su momento, todo tiene su precio, hay gente de poder metida. La gente de plata, careta, es la que más te consume. Ese es el negocio, ahí es donde hacés plata, les cobrás lo que querés. Nunca trabajé con gente careta, por eso te digo que existen zonas… –¿En qué zonas vendían la droga? –En los barrios (de Cipolletti), también a gente de Bariloche, pero no es cierto que vendíamos en todo el valle, como dicen. Después que nosotros caímos hubo allanamientos y yo se que otros siguen a full. Uno acá se entera de todo, y la droga pasa por adelante de los ojos de los policías… –¿Usted consumía? –Jamás, el que vende consume mucho pero yo no. Porque nunca se me dio, fui criada en el evangelio, como una piba de barrio, que laburó antes de meterse en este ‘negocio’. Tuve toda la droga que quise, pero nunca se me dio. Si no acá sería una adicta loca. –¿Le quedó dinero? –A mí no, yo quedé en bancarrota. La última camioneta que tuve fue una Amarok cero kilómetro, pero la vendí antes que me le saquen. Lo último que me quedaba cuando andaba de vuelo (prófuga). Me dejé un Clio modelo 2000. Con ese Clio mis pibes resurgieron, hace dos años y medio atrás. En enero del 2011 quemaron su casa. Luego las llamas alcanzaron dos de sus automóviles. Se libraba una guerra de la que no habla. Sólo dice: “fue una vida muy jodida”.


Comentarios


Jura que quedó en bancarrota