La disputa por un celular habría detonado el crimen de Tomás Alarcón en Bariloche

El joven fue apuñalado el domingo al mediodía en inmediaciones del hospital zonal. El victimario fue imputado por homicidio simple y le dictaron la prisión preventiva.

Redacción

Por Redacción

Una controversia por el teléfono móvil de quien terminó señalado como el autor del homicidio de Tomás Alarcón fue en apariencia el motivo del trágico incidente ocurrido en la mañana del último domingo sobre la vereda del hospital zonal.

El joven fue apuñalado en la zona ventral, recibió asistencia casi de inmediato y minutos después fue ingresado al quirófano del nosocomio, pero la gravedad de la herida y de la hemorragia resultante le causaron la muerte. La cuchillada le había perforado el hígado y afectó también la arteria aorta.

El acusado del crimen, Rodrigo Borg (19 años), escuchó hoy la formulación de cargos por homicidio simple y el juez de garantías César Lanfranchi le impuso cuatro meses de prisión preventiva.

Numerosos familiares y allegados de Alarcón siguieron en silencio la audiencia y otros se concentraron en la puerta de tribunales, algunos con la camiseta de Martín Güemes. Alarcón tenía 18 años y jugaba al fútbol en ese club.

El fiscal Guillermo Lista, al describir los hechos, dijo que los dos jóvenes y varios amigos habían participado de un “after” en un departamento cercano, luego de una salida nocturna. Ya era casi el mediodía del domingo cuando se retiraban del lugar, cada uno con su grupo, y Borg alcanzó a Alarcón para reclamarle un celular que le pertenecía.

Surgió allí una diferencia y alguien llamó al teléfono, que sonó en el bolsillo de la víctima. Al parecer Alarcón en un primer momento se negó a devolverlo, pero Borg lo recuperó de todos modos y al instante -para sorpresa de los presentes-, sacó un cuchillo de unos 10 centímetros de hoja y atacó a Alarcón.

El fiscal dijo que fue una sola puñalada “por encima del ombligo” y que, según la evidencia reunida, Borg tuvo “intención de dar muerte”.

La audiencia se realizó este martes. Foto: Alfredo Leiva

Se entregó en compañía de los padres

Si bien el homicida escapó del lugar, su identificación fue casi inmediata gracias a los datos que aportaron testigos presenciales. Cuando ya tenía pedido de captura, alrededor de las 17 del domingo, fue apresado en el barrio San Francisco, mientras iba en auto con sus padres para “entregarse” en la subcomisaría 80, ubicada a un par de cuadras.

El fiscal Álvaro Viterbori describió las pruebas reunidas durante la primera fase de la investigación, entre los que mencionó los testimonios, el allanamiento de la vivienda donde había estado el grupo antes del incidente, la revisión de mensajes telefónicos, el acta policial y los informes médicos.

Los abogados defensores Manuel Mansilla y Ana Vera no se opusieron a la formulación de cargos pero aclararon que tienen otra hipótesis sobre lo ocurrido y buscarán probar que Borg no actuó con “dolo”, es decir con intención de provocar la muerte de Alarcón.

Señalaron que el joven tiene seis hermanos, estudio secundario completo y forma parte de una familia “honesta y trabajadora”. Mansilla dijo que lo entrevistó antes de la audiencia y Borg le aseguró que “no quería ese resultado”, por la muerte de Alarcón.

La prisión preventiva y el debate sobre el “peligro de fuga”

La defensa y la fiscalía confrontaron hacia el final de la audiencia en torno a la “medida cautelar” que debería cumplir el acusado. El fiscal jefe Martín Lozada pidió y obtuvo el dictado de la prisión preventiva para el joven por el plazo de cuatro meses.

Alegó que existía riesgo de fuga (porque no se entregó de inmediato y fue detenido varias horas después del hecho) y también de entorpecimiento de la investigación. Subrayó como otro factor en su contra que la pena posible por el homicidio que le imputan sería de prisión efectiva.

El juez Lanfranchi tomó en cuenta esos argumentos y admitió los riesgos señalados por la fiscalía, pero antes el defensor Mansilla argumentó largamente que la conducta desplegada por el joven imputado no debía ser interpretada como una “voluntad de fuga”. Dijo que no tiene antecedentes, que no había amedrentado a los testigos y propuso otras medidas como “una caución” o una “libertad monitoreada”.

Nada de esto fue admitido por el juez, quien se inclinó por mantenerlo privado de libertad. En principio el joven continuará alojado en la subcomisaría 80 y el Servicio Penitenciario tendrá 72 horas para resolver su destino definitivo.

El juez Lanfranchi tomó en cuenta esos argumentos y admitió los riesgos señalados por la fiscalía. Foto: Alfredo Leiva

Una controversia por el teléfono móvil de quien terminó señalado como el autor del homicidio de Tomás Alarcón fue en apariencia el motivo del trágico incidente ocurrido en la mañana del último domingo sobre la vereda del hospital zonal.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar