La acción de YPFcayó 40% en estos últimos doce meses

En los próximos días la petrolera estaría presentando el cierre del balance del tercer trimestre del año. Inversores observan los niveles de endeudamiento.

Redacción

Por Redacción

TENDENCIAS DE MERCADO

Costos internos en alza, caída de precios internacionales, resultados que no condicen con las expectativas y elevados niveles de endeudamiento son tan sólo algunos indicadores que terminaron por definir en este último tiempo la fuerte caída que mostraron las acciones de YPF en el mercado de Nueva York.

El desplome no ha sido menor.

Hacia fines de julio del año pasado los papeles de la petrolera en la plaza neoyorquina se ubicaban por encima de los 40 dólares. Esta semana perforaron la línea de los 23 dólares, mostrando así una caída interanual del orden del 40%.

Los informes que YPF presentó a la Comisión de Valores de Estados Unidos en este último tiempo ya mostraban algunos riesgos del mercado petrolero local y sus complicaciones. Los escritos aludían a riesgos que comprometen la operación y los resultados, que derivan del contexto político, económico y energético en el que está operando la empresa. Esos riesgos, se aclaraba en los informes, podían llegar a afectar precios y costos internos y, por ende, sus resultados y objetivos de YPF.

Sería injusto no mencionar que la mayor parte de las empresas internacionales ligadas a esta actividad también están sufriendo desde mediados del año pasado los cimbronazos de la baja del precio del barril en el mercado.

Sin embargo, los efectos sobre sus balances, reflejados en parte por el valor de sus papeles en las plazas financieras, son mucho más limitados de los que se observan en YPF.

Dejando de lado el ejemplo de Petrobras, cuya tremenda caída en las acciones está fundada principalmente en los casos de corrupción que arrastra la firma, Shell, British Petroleum o Exxon muestran pérdidas entre el 15 y 25% interanual entre sus cotizaciones bursátiles. Indicadores muy lejanos al 40% que refleja la estatal argentina.

Esto permite inferir que el “costo argentino” continúa golpeando sobre la credibilidad de YPF entre los inversores extranjeros y es por ello que los dólares, pese a los grandes anuncios, tardan en llegar al país.

Analistas consultados por el tema aseguran que existen hoy dos variables ligadas al año electoral que están condicionando el despegue definitivo de YPF.

La primera son los rumores sobre el futuro de Galuccio a partir del 10 de diciembre. Si bien existen diferencias entre las plataformas generales de Daniel Scioli y Mauricio Macri, los dos candidatos con las mayores posibilidades de accedes al sillón de Rivadavia, éstas son mínimas al definir el rol que deberá cumplir YPF dentro del próximo gobierno. Pero una cosa es la empresa y otra quien la conduce. En este sentido muchos del entorno de los presidenciables son los que opinan que no está cerrado todavía quién comandara esta firma insignia a partir del 2016.

El candidato del Pro pretende que el área de energía esté bajo el mando del ex hombre fuerte de Shell Argentina, Juan José Aranguren. El Frente para la Victoria proyecta al actual gobernador de Neuquén, Jorge Sapag. Primer escollo para Galuccio. Ambos cuestionaron, en distintos momentos y formas, el manejo que tuvo el CEO sobre YPF en estos últimos años.

“Desde el inicio de su gestión Galuccio lidió con el gobierno a la hora de defender los intereses y objetivos de YPF. Entiendo que no debería haber problema alguno con el próximo presidente y su referente en Energía dentro del Ejecutivo”, señaló un allegado del empresario que pidió mantenerse en el anonimato al ser consultado por el tema.

Si bien ambos precandidatos anunciaron que, de asumir el gobierno en diciembre, su intención es mantener a Galuccio al frente de YPF, no son pocos los que opinan que esta frase es sólo parte de la campaña. “Galuccio es un buen ejecutivo, pero existen muchos intereses y expectativas sobre la nueva política energética que se viene. No todos coinciden en la necesidad de mantenerlo después del 2016”, aseguró un empresario del sector cuyas oficinas se encuentran en pleno micro centro de la capital federal.

La segunda variable se centra en la definición de quien será el próximo presidente de los argentinos a partir de diciembre. Si bien el mercado se sentiría más a gusto de negociar una nueva política energética con Mauricio Macri ocupando la Casa Rosada, entienden que Daniel Scioli no tiene mucho margen para sortear el faltante de dólares que necesita Vaca Muerta. De cualquier manera, los directivos de las principales empresas ligadas a la actividad ya dejaron trascender que las “verdaderas inversiones” llegarían al país a partir del 2016 con un nuevo gobierno en el poder y un clima de negocios más amigable. Éste es un comentario que ya viene circulando desde hace un par de años entre los referentes industriales. Se puede decir que nació cuando el gobierno impuso el control sobre el mercado de cambios, momento en el que las inversiones dejaron de ingresar al país, lo que profundizó la crisis energética.

Aumentan pasivos

Otro de los puntos que muestran cierto grado de preocupación entre los inversores es el nivel de endeudamiento que viene registrando YPF en los últimos años. Los rumores de que está tras los activos de Petrobras en la Argentina profundizan estas deudas.

Al cierre del primer trimestre del 2012, días previos a la expropiación de las acciones de Repsol por parte del Estado nacional, el pasivo de la empresa totalizaba los 10.997 millones de pesos, un valor equivalente al tipo de cambio de ese entonces de 2.545 millones de dólares. El último balance elaborado por YPF da cuenta de que al 31 de marzo de 2015 la deuda de la petrolera ascendía a 56.716 millones de pesos, o a valor equivalente a 6.164 millones de dólares tomando como referencia el cierre del valor oficial de la moneda norteamericana de este fin de semana. Es decir que la deuda en pesos de YPF se multiplicó por cinco desde que asumió Galuccio la conducción o más que se duplicó cuando se la computa en dólares. Comparada la deuda con el patrimonio neto (es el valor total de una empresa una vez descontadas las deudas), los pasivos de YPF pasaron del 43% en el 2012 al 74% en el 2015.

Del total de los pasivos que presenta YPF, algo más del 65% está tomado en dólares. Este matriz de endeudamiento genera cierta incertidumbre en el posible inversor, teniendo en cuenta el retraso cambiario que ostenta el modelo económico y la exposición al mercado interno que tienen sus ventas.

Redacción Central


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