La Aduana no colaboró al inicio de la investigación
Recién ayer hizo una denuncia en la Justicia económica. Fuerte puja entre ese organismo y la Cancillería.
BUENOS AIRES (ABA).- Sobreactuaciones e internas furiosas son la consecuencia directa de la revelación periodística sobre la auditoria interna que culmino el 24 de octubre ultimo en la Cancillería y que todavía no se sabe qué consecuencias tendrá para los actores involucrados. Se trata del escándalo de los automóviles de franquicia diplomática, que ingresaban al país para la reventa.
El titular de la Aduana, Ricardo Echegaray, salió ayer en todos los medios electrónicos a apoyar la investigación e inclusive contrariar la opinión del canciller Jorge Taiana, quien no quiso hacer demasiado oleaje, por las representaciones extranjeras comprometidas. Cerca del mediodía, envió la denuncia al fuero penal económico, en el juzgado de Marcelo Aguinzki, quien ordenó la prohibición de la salida de los autos salpicados por la maniobra fraudulenta.
La causa podría pasar a la Corte Suprema , según una interpretación oficial, ya que al tratarse de diplomáticos tendrían una consideración especial sus causas. Si esto pasa, podría haber cierto parate en los ritmos de la investigación.
De querer ir a la caza de los actuales propietarios de las Hummer y otros autos deportivos en cuestión, a no colaborar en el principio de la auditoria, vale el siguiente planteo: ¿Quién es el verdadero Echegaray?
Consta en la documentación firmada por el auditor Alejandro Peyrou, que se le requirió en su momento al titular de Aduana información respecto a los autos ingresados al país con franquicia diplomática, entre los años 2003 al 2007.La auditoria de Cancillería consignó que nunca obtuvo la respuesta del funcionario.
Según Echegaray, recién tomó conocimiento de la investigación cuando se hizo publico en los medios un informe que ya lleva 3 meses, es decir hacer 48 horas. El titular de Aduana mostró clara incomodidad cuando se le leyeron las quejas del auditor. «Nunca accedí a ese informe, desde que me enteré estoy haciendo todo lo que corresponde», se defendió.
Hay otra cuestión difícil de explicar para este funcionario y es porqué no rectificó las franquicias que irregularmente gestionaba la Dirección de Ceremonial de la Cancillería, ya que tiene esa facultad de devolver los formularios a su puerta de origen ante la mínima duda.
Un camino podría haber sido aplicar la circular 6/2000 o la 3/2007, estipulada por Cancillería, que dispone que «no se dará ingreso con franquicias diplomáticas a automóviles coupé, dos puertas, deportivos y otros» ; como así también a las todo terreno (HummerH1 y H2).
Interna de caballeros
Estalló la interna en el campo diplomático, tanto en en el Palacio San Martín como en las embajadas extranjeras, que en muchos casos llamaron por teléfono para interiorizarse del contenido e implicancias de la auditoria. Uno de los que levantó el teléfono fue el embajador venezolano, Enrique Arévalo Méndez Romero, quien se preocupó de aclarar que desbarató el ingreso de un Lamborghini y que no le consta que haya otros autos cuestionados en su embajada.
Por su parte, la embajada uruguaya reaccionó con recelo, pensando en conspiraciones y analiza la posibilidad de sacar una declaración en la que se argumentaría que ese país y Argentina tienen acuerdos especiales de reciprocidad que permitirían la nacionalización de los autos en un tiempo mas rápido.
La auditoría no coincidió con esta interpretación.
La interna de los hombre de «buenos modales» recién se desató.
HORACIO CARIDE