La diabetes es un mal que aumenta, tanto como los mitos que la rodean
La diabetes no es una, sino varias enfermedades diferentes. Tienen entre sí, puntos en común. La de Tipo 2 continúa avanzando a pesar de que es muy prevenible. Conceptos erróneos empantanan el camino del buen control. El Día Mundial se conmemora el lunes.
¡¿Otra vez una nota sobre diabetes?! Y… sí… vuelve a ser noticia, sigue en aumento. Según indica la Federación Internacional de Diabetes en su informe 2015, la tendencia continúa a pesar de que la tipo 2 -su forma más común- es altamente prevenible; además destaca que el 46,5 % de los adultos que padecen la enfermedad no lo saben. En Argentina, según la última Encuesta Nacional de factores de Riesgo (2013) del Ministerio de Salud de la Nación, que se realizó entre mayores de 17 años, el 9,8% de la población del país tiene diabetes, en Neuquén 12% y en Río Negro 8,6%.
En realidad, diabetes, en particular diabetes mellitus, es un modo de mencionar a varias enfermedades que tienen algo en común: el aumento de la glucosa en la sangre. Se trata de un tipo de azúcar responsable de proveer de energía al cuerpo. Proviene de diversos alimentos que contienen carbohidratos, como las harinas, el arroz, las frutas, las papas o el azúcar común entre muchísimos otros. Para entrar en las células de todo el organismo, la glucosa necesita de la ayuda de la insulina, que es una hormona producida por el páncreas. Si el páncreas no genera esta hormona o lo hace en poca cantidad o la insulina no logra cumplir su función, entonces la glucosa no puede entrar en los tejidos y queda en la sangre, “pegoteada” a los glóbulos rojos. Esto es a lo que se suele mencionar como tener el “azúcar alta”, lo que técnicamente se llama hiperglucemia.
Sus múltiples formas
Así, las diabetes son más de una. La más común es la tipo 2. Se calcula que es la que padece un 90% de las personas con esta enfermedad. En este caso, los tejidos del organismo se resisten al trabajo de la insulina, por lo que el páncreas se empeña en generar cada vez más cantidad de hormona, hasta que se agota y la producción comienza a disminuir. Pero existen grandes chances de prevenir la tipo 2 (según indica el estudio Diabetes Prevention Programme, EEUU) si se realiza una dieta saludable y actividad física.
Los factores de riesgo de padecerla son: padres diabéticos, sedentarismo, sobrepeso, haber tenido bebés de más de 4 kilos al nacer, diabetes gestacional –la que aparece sólo durante el período de embarazo–, entre otros. Los especialistas, además, señalan que es fundamental reconocer los síntomas de diabetes (ver info) y no dejarse estar para hacer una consulta médica, ya que cuanto antes se detecta, más posibilidades hay de evitar las consecuencias de la falta de control de la enfermedad, como problemas cardiovasculares, renales o de la vista.
La que sigue en la lista es la diabetes tipo 1, representa cerca del 7% de los casos de la enfermedad . Aquí el problema es autoinmune, es decir que el cuerpo destruye sus propias células encargadas de generar insulina, que se llaman beta y están ubicadas en el páncreas. Así, no se produce la hormona y por eso el único tratamiento posible es la inyección diaria de insulina. Este tipo de tratamiento puede generar hipoglucemia, es decir momentos en que la glucemia disminuye por debajo de lo normal. Y debe aprenderse a manejar esta situación rápidamente (bebiendo líquidos con azúcar y contando con glucagon, que se puede inyectar en caso de que la persona se desmaye y que cuenta con cobertura del 100% por ley de diabetes); de lo contrario puede derivar en coma o muerte. Las hipoglucemias también pueden presentarse con algunos medicamentos para otros tipos de diabetes.
El 3% restante de los casos corresponden a diabetes gestacional (que requiere de un control cuidadoso, pero que no impide tener bebés sanos), LADA o tipo uno y medio (autoinmune como la tipo 1, pero de lenta aparición. Se calcula que más del 10% de los diagnósticos de tipo 2 son LADA mal diagnosticados) y MODY (se origina en un defecto genético que altera el funcionamiento de las células beta).
No quedarse con los mitos
La educación en diabetes es fundamental, porque el paciente debe convivir las 24 horas del día con la enfermedad y aprender a manejarla en diversas situaciones cotidianas. Según un estudio de 2010 de la Federación Argentina de Diabetes (FAD), se sostienen aún antiguos mitos sobre la enfermedad que juegan en contra de un buen tratamiento. La presidenta de la FAD, profesora Judit Laufer, señaló que muchas personas consideran que la tipo 2 no se puede prevenir o que la insulina provoca ceguera. Y destacó una frase del doctor Elliot Joslin, pionero del estudio de la enfermedad de principios del siglo XIX: “La educación en diabetes no es parte del tratamiento, es el tratamiento”.
“Muchas personas consideran erróneamente que es contagiosa, o que los niños con diabetes no crecen”.
Judit Laufer, presidenta de la Federación Argentina de Diabetes.
Encontrarse con otros es una ayuda
Tanto para quien padece la enfermedad, como para familiares o amigos es muy enriquecedor conversar con personas que se encuentran en situaciones similares.
Para ello, existe el foro en Internet de diabéticos.org, para suscribirse se debe escribir a d-org-subscribe@gruposyahoo.com.ar y su página en facebook es: diabeticospuntoorg
Algunos sitios presenciales son en Río Negro, las asociaciones: Aviadi (en Viedma), con teléfono 02920 1560-9487 y página en facebook Aviadi Diabetes Viedma, Arodia (en Roca), con teléfonos 0298 154678347 / 443-1418 y página en facebook: Arodiaroca, Di B (en Bariloche) con página en facebook DiabetesBariloche y correo: diabetesbariloche@gmail.com
En Neuquén, la doctora M. Cristina Luaces, del Colegio Médico, explicó que jueves por medio se realizan actividades educativas en el hospital Bouquet Roldan.
Datos
- “Muchas personas consideran erróneamente que es contagiosa, o que los niños con diabetes no crecen”.
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