La economía peruana sigue bien
Lo sucedido en abril confirma que la economía peruana sigue sólida, sin mayores sobresaltos y funcionando realmente bien. En efecto, es el país de menor inflación en toda la región: en abril fue de tan sólo el 0,25%, pese a la Semana Santa y al inicio del año escolar. En el año en curso la tasa de inflación peruana cerraría entonces entre el 2 y el 2,5%, lo que es envidiable particularmente para nosotros, los argentinos, que convivimos con una inflación desgastante que “suponemos” está ya cerca del 30% anual pese a que las mediciones oficiales (las del Indec) se empeñan en transmitir otra cifra, muy distinta, que pocos convalidan y menos aún quienes creen en ella. En marzo pasado los sectores extractivos peruanos (minero e hidrocarburos) experimentaron una evolución positiva. En términos de PBI, crecieron todos: el agropecuario, en un sólido 5,84%, el de mayor expansión; el minero y de hidrocarburos, en un 3,36% y el eléctrico, en un 4,81%. Como contrapartida, cayó el consumo interno de cemento, lo que evidencia la desaceleración de un sector que ha maravillado a todos en los últimos años por su dinamismo. El consumo peruano creció, pero sólo un 2,98%. En los meses previos venía haciéndolo a un ritmo de dos dígitos. Entre los productos que bajaron de precio aparecen el transporte de larga distancia y las naftas. También algunos alimentos, como la lechuga, las mandarinas y las cebollas. En cambio, aumentaron un poco la carne, el pescado, los huevos y la enseñanza superior. De los productos de la llamada “canasta familiar” no se movieron nada menos que 161 artículos. Parece un sueño. En materia de inflación, Chile tuvo –en el 2012– un 2,1%; Colombia, el 2,4%; Perú, el 2,65%; México, el 3,57%; Ecuador, el 4,16% –claro está, con su economía dolarizada–; Bolivia, el 4,54% y Uruguay, el 7,5%. En la otra lista, la de los países “no creíbles”, aparecen Argentina y Venezuela, con el mismo problema: una altísima inflación, de más del 25% según muchos y con cifras oficiales distintas en las que pocos creen. Por esto lo de la envidia respecto del manejo de la economía que hace el gobierno de Perú, que cabe aplaudir. Se puede ser ordenado, transparente y eficiente, queda visto. Pero hay que saber y hacer al mismo tiempo. Siempre. (*) Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas
emilio j. cárdenas (*)