de Bariloche, casi olvidada
La ordenanza aprobada en diciembre imponía al intendente Gennuso la presentación de un informe bimestral sobre las cuentas públicas al Concejo Deliberante. Los datos sólo se elevaron una vez. Tampoco se consiguen informes sobre la ejecución presupuestaria.
La “emergencia económica” que aprobó el Concejo en diciembre pasado a instancias del intendente Gustavo Gennuso -y bajo intensa presión gremial-, quedó desdibujada con el correr de los meses, al punto de que el propio Ejecutivo se desentendió de la obligación rendición de cuentas.
La emergencia tiene una vigencia de seis meses y dispone recortes en los gastos, revisión de contratos y otras medidas de austeridad.
La propia ordenanza estableció que el intendente debía enviar al Concejo cada dos meses un informe detallado sobre la aplicación de las medidas. En febrero Gennuso presentó la rendición del primer bimestre, pero jamás cumplió con la segunda, que debió publicar en abril.
Todo indica que el Ejecutivo ya no dedica el mismo énfasis a su plan de recortes y ahorros y que simplemente espera que la ordenanza caduque el mes próximo, sin intención de renovarla.
El concejal Daniel Natapof (FpV) confirmó que hasta el viernes no habían recibido nada en el Concejo, de modo que la mora del Ejecutivo acumula ya varias semanas. “Igual no tenemos gran expectativa porque el primer informe fue sesgado y parcial -dijo Natapof-. Parece que la mentada emergencia en realidad no lo fue tanto”.
Seguir los números del municipio también se ve dificultado por la falta de informes de ejecución presupuestaria. El último disponible es de febrero.
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