La incógnita de la”Pampa gringa”
DEBATES
La “Pampa gringa”. Ese inmenso y feroz espacio donde la inmigración italiana y de otros países europeos se desgranó en procura de un destino en los finales de un siglo apasionante en la Argentina: el XIX. Ese espacio que pivoteando en el centro de la provincia de Buenos Aires se extendió con apuro hacia el sur de Córdoba, la mitad de Santa Fe y penetró en Entre Ríos. Tierras que ya tenían dueños. Pero faltaban las manos cuadradas, de piel rústica que a pala y pico, y pico y pala, las sembraran y sembraran. Y así, de sol a sol, viviendo entre chapas. Resistiendo a la langosta. Trabajando en condiciones incluso humillantes, darle forma a la “Pampa gringa”.
¿Cómo votará en las presidenciales del 2015 esta pampa de tanta historia? Sí, es una pampa enojada con el poder K. Es lo único posible de saber mientras se camina rumbo a las urnas.
El resto, especulaciones. O audaces conjeturas.
Y aquí, en estas líneas, datos para ayudar a reflexionar sobre esta pampa que primereó en esto de transformar al país en un tiempo -vale reiterar- apasionante.
Veamos:
• En las presidenciales del 2015 estarán en condiciones de elegir 31.432.645 argentinos. El 73% de esa geografía está concentrado en la provincia de Buenos Aires (37% del padrón), Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe con más de dos millones de electores y Entre Ríos, Mendoza y Tucumán con algo más de un millón. Estos datos emergen de la lectura del padrón que, en condiciones de provisorio, se está confeccionando.
• El 70% de las localidades del país con menos de 2.000 habitantes es rural. Dentro de seis años, sólo el 6% de la población argentina vivirá en el campo.
• Los productores agropecuarios en condiciones de votar en el 2015 suman aproximadamente 300.000. Vale conjeturar que en términos de liderar cada uno de ellos una familia tipo, potencialmente, representan algo más de un millón de votos.
• Toda proyección de la conducta electoral que tendrán los productores agropecuarios en el 2015 debe computar, al menos hoy, que hay una fuerza política prácticamente desprovista de poder en la “Pampa gringa”: el radicalismo. Mantiene presencia en Córdoba, donde gestiona la gobernación provincial y el grueso de las intendencias y comunas. En Santa Fe gravita en alianza con el Partido Socialista. Pero en la provincia de Buenos Aires, su cuna junto con Capital Federal y que desde hace 120 años esparció su poder durante décadas, hace más de veinte años que las huestes de Alem están en coma.
Los resultados de las elecciones parlamentarias del 2013 son -en relación con la “Pampa gringa”- la fuente más cercana a asumir en términos de datos a la hora de reflexionar las urnas del 2015. No más que eso: reflexionar.
Un trabajo realizado tras aquellos comicios por una de las consultoras de mayor rigor profesional de la Argentina -Management & Fit- es, de hecho, la más sólida investigación sobre lo sucedido en una elección donde el kirchnerismo perdió seis millones de votos. La investigación analizó los resultados electorales de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, o sea el corazón de la “Pampa gringa”.
Los cuadros que acompañan esta nota reflejan claramente cómo en partidos y o departamentos con fuerte impronta social vinculada con la actividad rural se votó por la oposición al kirchnerismo. Si esta conducta se repetirá, es otra historia.
• Y un dato a tener en cuenta. En las elecciones parlamentarias del 2009, o sea un año después de la crisis de la 125 o de las retenciones, el kirchnerismo sufrió derrotas en amplios espacios de la “Pampa gringa”.
• De esas urnas emergieron más de 20 diputados que, representado intereses rurales, se les abría la posibilidad de convertirse en un fuerte lobby a favor del campo. No sucedió así. Consumieron su poder en términos intrascendentes. El grueso de ellos no logró ser reelegido en el 2009.
Ahora, el 2015. “¿Por dónde irán los votos de la “Pampa gringa”?
Carlos Torrengo
Carlos Torrengo
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