La Justicia ratificó el desalojo de la textil Brukman 23-4-03

Trabajadores de Brukman y agrupaciones políticas expresaron su repudio cerca de la textil. BUENOS AIRES- La justicia ratificó ayer el desalojo y la restitución de la textil Brukman a sus dueños, al tiempo que los trabajadores que participaron de la ocupación anunciaron que instalarán la «carpa de la resistencia», en reclamo de que se les devuelva y rechazaron la convocatoria a dialogar del ministerio de Trabajo hasta que se retiren los efectivos que custodian las inmediaciones de la fábrica. En el marco de una jornada signada por las críticas al violento accionar policial el lunes, trabajadores de Brukman, a-compañados por partidos de izquierda, estudiantes, piqueteros y otras organizaciones, reclamaron en Plaza Once que se les restituya la fábrica y anunciaron un plan de lucha que incluirá marchas, festivales y la instalación de la carpa en la intersección de las avenidas Belgrano y Jujuy. La justicia ratificó la resolución por la que dispuso el desalojo y restitución de Brukman a sus dueños, al rechazar un «recurso de revocatoria» que había sido solicitado por los abogados de los trabajadores que participaron de la ocupación. De esta forma, la Sala Séptima de la Cámara del Crimen -la misma que le había ordenado al juez Jorge Rimondi que procediera al desalojo de la fábrica el 1 de abril- ratificó la decisión de restituir la empresa a sus dueños y dio por tierra con el reclamo de los trabajadores que habían participado de la ocupación. En este contexto, la única solución al conflicto es una salida política que destrabe la discusión entre las partes y hacia allí apuntaron las gestiones del Ministerio de Trabajo que intentó ayer, sin éxito, mediar entre los trabajadores y la patronal. «No estamos dispuestos a vol- ver a casa sin nada, nuestras ar-mas son las tijeras, las agujas, y estamos acá porque no estamos dispuestos a dejar la fábrica: vamos a hacer un acampe hasta que este gobierno podrido reconozca que la fabrica es nuestra», alertó la delegada Celia Martínez, en un improvisado y multitudinario acto en Plaza Once. El apuro del gobierno por pacificar la situación de los operarios de la textil, a cinco días de las elecciones, se potenciaba con el anuncio del plan de lucha dispuesto por los trabajadores. «No voy a renunciar a que se junten las partes», dijo la minis-tra de Trabajo, Graciela Camaño, tras dos horas de esperar, con el apoderado de la empresa, miembros de su gabinete y el secretario de desarrollo Económico porteño, Eduardo Hecker, a la comisión interna de los trabajadores. Condicionamientos «No nos negamos al diálogo pero que saquen primero a la Policía de nuestra fábrica», dijeron los trabajadores en una conferencia de prensa en las avenidas Jujuy y Belgrano, a una cuadra y media de la empresa textil, tras el vallado policial. En los discursos, los empleados de Brukman criticaron a la ministra Camaño, -a quien llamaban «la esposa de Barrionuevo»-, y le pidieron que «nos respete como trabajadores». Los delegados de la empresa explicaron que se negaron a participar de la audiencia como respuesta a la represión del lunes y ante la negativa de la Policía Federal de retirar al personal apostado frente a la fábrica, en Jujuy al 500. Sin embargo, con el correr de las horas, las posibilidades de una solución política o consensuada parecían diluirse a partir de la ratificación de la Cámara del Crimen de las decisiones judiciales adoptadas hasta el momento. La Cámara fijó su posición al rechazar el recurso de reposición -en el que pedía la restitución de la empresa a los trabajadores- elevado por la abogada Mariana Salomón, representante de los empleados que participaron de la ocupación. Además, al rechazar el «recurso de revocatoria» la Cámara entendió que «el caso ya tuvo su debida sustanciación», con lo que reiteró la vigencia de la decisión de fondo: el desalojo y la entrega de la planta a sus dueños legales. Es que, tal como sintetizó el ministro de la Producción, Aní-bal Fernández, «la cuestión de fondo, es que los dueños son los dueños: así se ausenten los due-ños, el derecho de propiedad continúa siendo de los dueños». Al respecto, el representante legal de los Brukman, Jaime Muszkacz, sostuvo que «los due-ños están pidiendo que les devuelvan la fábrica hace 16 me-ses» y denunció que «los ocupan- tes son un minúsculo grupo de trabajadores». Por su parte, el gobierno intentó también tomar distancia de su responsabilidad en la violenta represión policial. El secretario de Seguridad, Alberto Iribarne, reiteró que la policía actuó en cumplimiento de una «orden judicial» y anunció que se investigarán los excesos en los que podrían haber incurrido los efectivos afectados al operativo. También en relación con los incidentes del lunes, la policía informó que no quedaban manifestantes detenidos y las autoridades sanitarias de la ciudad consignaron que fueron dadas de alta todas las personas que sufrieron heridas tras la violenta refriega policial. (DyN/Télam)


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