La letra chica del pacto fiscal pone en riesgo inversiones en Vaca Muerta

Nación propone crear un impuesto a la emisión de dióxido de carbono. Gravará a los combustibles y la extracción de gas. Hay malestar en las operadoras con desarrollos en Vaca Muerta.



El acuerdo fiscal entre Nación y todas las provincias -menos San Luis- anotó una incómoda sorpresa para Neuquén: la creación de un impuesto ecologista que amenaza la llegada de inversiones a Vaca Muerta.

El gobierno de Mauricio Macri propone, en la reforma tributaria adosada al pacto, gravar las emisiones contaminantes (CO2) aplicando una carga impositiva a combustibles entre los que se anota la producción de gas.

El gobernador Omar Gutiérrez expresó su rechazo a la medida. La calificó de “sorpresiva” e “inconsulta”. Y si bien propuso reabrir el diálogo, planteó que existen tres grandes contradicciones en la iniciativa:

- “Parece contradictorio que el acuerdo con Nación busca aliviar la presión fiscal en el país y el proyecto crea un nuevo impuesto”;

-“Va a contramano con el acuerdo de competitividad que se firmó con el Ejecutivo nacional para Vaca Muerta y que garantizaba la estabilidad fiscal para el desarrollo de los no convencionales”;

- “Atenta contra el sendero de precios que da previsibilidad al mercado del gas. Si se traslada a los valores finales, se afecta la demanda y eso impactaría en las inversiones”.

Los fundamentos del proyecto de Nación señalan que el país debe incorporar medidas como firmante del Acuerdo de París, que propone bajar los niveles de CO2, y que entra en vigencia en 2020. Para esto se estableció una fórmula, calculando el costo por tonelada de los gases de efecto invernadero, con el que gravará a los combustibles que ya tributaban e incorporará a otros que no estaban alcanzados.

Se trata de un monto fijo que se aplicará de manera gradual, iniciando con un 20% del tributo en 2020 para llegar a 2028 con la implementación del 100%. Además se establece una revisión trimestral atada al IPC del INDEC y se le otorga al gobierno nacional la facultad de aumentar hasta un 25% los montos “cuando así lo aconsejen las políticas en materia ambiental y/o energética”.

Para las compañías petroleras la creación del impuesto será determinante para en análisis de nuevas inversiones. Entienden que, pese a los argumentos oficiales, no hay antecedentes en el mundo de un tributo de estas características.

Según el proyecto, que grava 16 productos, el gas tendrá un impuesto de 0,85 pesos por metro cúbico. Si la cifra se traduce a dólares y la unidad de medida se convierte a millón de BTU (que es la que se utiliza en la industria) el cálculo da que el cargo será de 1,30 dólares por millón de BTU, un 25% del valor que actualmente se paga por el gas.

Para la industria este es un costo inaceptable e incluso podría inviabilizar la mayoría de los proyectos no convencionales.

Gutiérrez anticipó a “Río Negro” que el martes próximo se reunirá por éste y otros temas con los ministros nacionales Juan José Aranguren, Nicolás Djovne, Marcos Peña y Rogelio Frigerio.

Para la industria el proyecto atenta con los acuerdos firmados para el desarrollo de la producción de gas no convencional en Vaca Muerta. Uno de ellos fue la adenda laboral y también el pacto de congelar la presión fiscal que comprometió a la Provincia a no modificar ni agregar impuestos.

Distintas operadoras coincidieron que el proyecto atenta contra los objetivos trazados por el propio Aranguren, quien estableció un objetivo de 10.000 millones de dólares anuales para que los no convencionales neuquinos puedan desarrollarse.

En números

Resolución 46

Propuesta de cambio

Uno de los puntos más cuestionados para el desarrollo de Vaca Muerta fue la reglamentación de la Resolución 46, conocida como el nuevo Plan Gas. Una de las críticas fue que sólo garantiza un precio diferencial para los nuevos proyectos, lo que para las operadoras que ya tienen desarrollos no convencionales significa un no reconocimiento de las inversiones ya realizadas.

Sobre este punto el gobernador Omar Gutiérrez confió en que algunos puntos se puedan volver a discutir. “No me parece justo que para los proyectos que ya tienen producción no convencional se tome como curva base el promedio del último año. Una alternativa sería por lo menos sacar un promedio de los últimos tres años”, expresó.

Para operadoras como YPF si no existen cambios en la medida, que paga 7,5 dólares al millón de BTU de gas no convencional, muchos de sus proyectos pierden comercialidad.

Para las petroleras no hay antecedentes en el mundo de un tributo de estas características. Sostienen que atenta contra los acuerdos por Vaca Muerta.

El autor de la iniciativa es toda una incógnita. Aunque las miradas apuntan a la cartera de Ambiente, que está en manos de Sergio Bergman.

La letra chica del pacto fiscal pone en riesgo inversiones en Vaca Muerta

Datos

20%
del impuesto calculado por Nación se aplicará desde 2020. Será progresivo hasta completarse en 2028.
u$s 1,30
por millón de BTU es lo que pagaría la producción de gas. Un 25% del actual valor promedio del mercado.
Para las petroleras no hay antecedentes en el mundo de un tributo de estas características. Sostienen que atenta contra los acuerdos por Vaca Muerta.
El autor de la iniciativa es toda una incógnita. Aunque las miradas apuntan a la cartera de Ambiente, que está en manos de Sergio Bergman.

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La letra chica del pacto fiscal pone en riesgo inversiones en Vaca Muerta