La mayoría de los estudiantes en Bariloche, primera generación universitaria

Más allá de la polémica frase de la gobernadora María Eugenia Vidal respecto a las universidades públicas, aseguran que en las altas casas de estudio de la ciudad la mayoría proviene de barrios populares, localidades cercanas y la Línea Sur.

La mayoría de los estudiantes en Bariloche, primera generación universitaria

“¿Es de equidad que durante años hayamos poblado la provincia de Buenos Aires de universidades públicas cuando todos los que estamos acá sabemos que nadie que nace en la pobreza en la Argentina hoy llega a la universidad?”, planteó la gobernadora María Eugenia Vidal semanas atrás y desató la polémica.

La matrícula estudiantil del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB) ronda las 1.000 personas y cada año, entre 300 y 400 nuevos ingresantes comienzan su vida universitaria en esa unidad académica.

“La elección de la carrera está fuertemente influenciada por la posibilidad de acceso a un empleo al terminar los estudios, en gran parte de los casos”, expresó Marcelo Alonso, el decano del CRUB.

Reconoció que un importante porcentaje de esa matrícula proviene de Bariloche y su zona de influencia, “con asistencia de alumnos de otras provincias e incluso países limítrofes que vienen atraídos por la calidad académica y las condiciones de gratuidad de la enseñanza superior”.

Respecto del perfil socioeconómico de los estudiantes, Alonso admitió que “un número importante proviene de los barrios populares de la ciudad, o de localidades cercanas y zonas rurales de ese mismo estrato popular. La composición de nuestro estudiantado también incluye jóvenes de clase media”.

Sin embargo, advirtió que Bariloche “es, de todas maneras, una ciudad difícil para quienes vienen a estudiar aquí, dados los altos costos de los alquileres y otros gastos que deben afrontar las familias. Esta es una de las causas de deserción de parte de los estudiantes que deben entonces volver a sus lugares de origen”.

Roberto Kozulj, vicerrector de la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro, destacó que “en el 2017, hubo no menos de 8.300 estudiantes activos de los cuales el 57% resulta ser primera generación de universitarios”. Agregó que de los 1.067 graduados de esa casa de estudios entre 2011 y 2017, el 65 % también resultó ser primera generación universitaria; al igual que entre los ingresantes a la Sede Andina en el 2018 (con el 61%).

“De este modo, la UNRN le da respuesta a la demanda regional de formación universitaria a familias que no han tenido históricamente esa oportunidad y ese porcentual se observa con poca variación entre los ingresantes, los estudiantes activos y egresados. Por otra parte, muchos de estos jóvenes también trabajan, lo que hace que sus familias sean menos pobres o no pobres”, sintetizó Kozulj.

Según los registros del CRUB, “la necesidad de trabajar para aportar a las familias o sostener sus propios núcleos familiares ya formados, hacen que los años de cursado se alarguen o se deban abandonar los estudios. Hay otras causas de deserción que ralean la matrícula que están siendo definidas por el área de Ingreso y Permanencia”.

El decano del CRUB resaltó que en épocas de crisis económicas “como la actual, muchos estudiantes barilochenses deben elegir su carrera entre la oferta local, por suerte bastante amplia en la actualidad, considerando las distintas universidades públicas y otras opciones que hay. Al no ser su primera opción, la aparición de dificultades (horarios no apropiados, asignaturas consideradas difíciles por ellos) los hacen pensar a menudo en abandonar los estudios”.


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