La oportunidad de los cien años





Cien años. Un siglo de transformaciones, de constante crecimiento y a su vez de retadoras coyunturas.

Hoy Neuquén y su cuenca hidrocarburífera tienen una segunda oportunidad de la mano de los no convencionales. Pero esto no es fortuito, es producto de una serie de acontecimientos e hitos en los que los protagonistas son hombres y mujeres que dejaron mucho más que su conocimiento en estas tierras neuquinas.

La historia del petróleo en Neuquén comenzó a escribirse hace cien años cuando el “oro negro” brotó del pozo 1 de YPF en lo que luego pasaría a ser la localidad de Plaza Huincul. Significó el primer yacimiento de la Cuenca Neuquina.

En 1922 se crea Yacimientos Petrolíferos Fiscales y con ella se descubre el yacimiento Challacó, ubicado a 25 kilómetros de Plaza Huincul.

Luego aparecen Loma Negra (1941), Cerro Bandera (1952), El Sauce (1956), Sierra Barrosa (1957); Centenario (1961), Las Chivas y El Salitral (1965), todos ubicados en el eje Plaza Huincul-Neuquén.

Hacia fines de la década del 60 se produce el hallazgo de petróleo en el norte neuquino, en las proximidades de lo que hoy es Rincón de los Sauces. Se trató de Puesto Hernández. Neuquén ganaba así el privilegio de contar con el yacimiento de crudo más importante del país.

Y en 1977, se presentaba un nuevo hito que cambió la matriz energética argentina: el descubrimiento del gigante gasífero de Loma La Lata. A partir de ahí comienzan a desarrollarse una gran red de gasoductos troncales, y se continúan sumando los hallazgos en la cuenca: Aguada Pichana (1980), Aguada San Roque (1986), Loma de las Yeguas (1986) y Sierra Chata (1993); El Portón y El Trapial en 1991; que se suman a los yacimientos Confluencia y Chihuido de la Salina. Neuquén se transforma así en la principal productora de crudo del país.

Debemos destacar el año 2000 y la prórroga de la concesión de Loma La Lata a Repsol por diez años. Durante esta década la producción del yacimiento cae a la mitad.

El 2008 llega con una nueva prórroga por diez años y la ley provincial 2615 de renegociaciones petroleras, garantizando más regalías para la provincia.

Ese mismo año, YPF anuncia un hallazgo de tight gas en una nueva área. Surgía así la formación Vaca Muerta. Una estructura geológica que representa unos 30.000 km cuadrados. Uno de los reservorios de hidrocarburos no convencionales más grandes del mundo: cuarta en menor profundidad, quinta en espesor útil, quinta en contenido de materia orgánica.

Y de ese total un 26% está en plena producción. Hemos otorgado 32 concesiones de Explotación No Convencional (CENCH). Es decir, hoy Neuquén posee recursos técnicamente recuperables de gas para abastecer al país por los próximos 150 años; y en cuanto a petróleo, posee 16.000 millones de barriles técnicamente recuperables en vaca muerta, es decir 85 años de la producción actual de petróleo de Argentina.

Cumplidos estos cien años, nos encontramos de cara a nuevos desafíos.

Como provincia y como país tenemos por delante el mismo reto de ese entonces: construir un horizonte sustentable y sostenible de crecimiento económico y social, estructurando las oportunidades para que los protagonistas del sector petrolero continúen invirtiendo, maximizando la gestión de nuestros recursos, preservando nuestro medioambiente, desarrollando nuevos yacimientos, nuevos proyectos exploratorios.

Porque esas áreas serán las encargadas de continuar generando la oferta energética necesaria para alimentar el crecimiento de la Argentina, de la región y el mundo.

*Ministro de Energía y Recursos Naturales, gobierno de la provincia del Neuquén .

Alejandro Monteiro*


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