“La otra Río Negro, la de la verdad”



Hace unos días Alberto Weretilneck sostenía que “ser joven no es un pasaporte a la impunidad” y por supuesto que no lo es sr. gobernador. Ser joven implica más que eso. Ser joven, entre otras cosas, implica garantizar derechos y cumplir obligaciones, pero, por sobre todas las cosas, ejercer con plenitud esos derechos de forma tal que cada ser humano pueda alcanzar sus objetivos más elevados y cumplimentar con sus derechos y garantías más elementales. Sostuve hace un tiempo que las problemáticas sociales no son casualidades, sino causalidades, que derivan necesariamente de la ausencia estatal en los sectores más vulnerables de la sociedad y por consiguiente de la falta total de políticas paliativas tendientes a equiparar las situaciones de desigualdad que se generan ante una situación económica en la que los que menos tienen sufren las idas y vueltas de la economía y quienes más tienen logran acumular cada vez más riqueza. Sr. vicegobernador, Carlos Peralta, le pregunto directamente a usted, ¿está tan convencido de que el problema de la delincuencia es la pobreza y la droga? Al parecer no sólo está convencido, sino que además cree que la delincuencia es causa y efecto. Yo, en cambio, tengo el convencimiento de que no se trata de lo que usted cree, sino de lo que usted quiere esconder o que simplemente quiere negar. En este sentido me he propuesto hacerle saber cuáles son las causas que lo llevan a sostener un discurso facilista y falto de razonabilidad. En primer lugar creo que sería fundamental que reconozca que no hay políticas públicas en su gestión capaz de aportar solución alguna a los problemas más elementales y dolorosos de una sociedad, que son el hambre, la desocupación, la baja calidad educativa, sumado a la inexistencia de políticas de contención. Si un ciudadano de esta provincia posee alguna de estas problemáticas es porque usted no se está ocupando de ellas. Vi con algo de desconcierto cómo la ejecución presupuestaria de Educación y de los hospitales disminuyó de forma considerable en relación a las gestiones anteriores y que el recorte real se amplía al menos en un 30% en función de la inflación que conlleva a que los trabajadores vean año a año licuado su salario por este flagelo y desde el Estado no haya respuesta alguna que permita aportar tranquilidad y solución. Las obras de infraestructura que nuestra provincia requiere para mejorar la calidad de vida de los vecinos son inexistentes, su gestión sólo se limita a garantizar la inauguración de obras que fueron licitadas y pagadas por el trabajo de la gestión anterior que hoy usted desprecia, pero con la que supo en varias ocasiones referenciarse y apoyar abiertamente. En vez de mostrarse preocupado por la incapacidad de sus funcionarios de aportar soluciones reales, sólo se preocupa por cuestionar el pasado sin darse cuenta que usted fue votado para que viva en el presente y proyecte el futuro. Esa falta de planificación lo lleva una y otra vez a cuestionar lo hecho de forma autómata sin aportar una respuesta presente y futura sobre cómo va a solucionar las problemáticas existentes. Así es Alberto, existe otra Río Negro, la de la verdad, la de la realidad, la que esconde usted y su aparato de marketing que sólo se digna a poner carteles en las rutas de cosas que no existen o para las que usted no trabajó. Le cuento también que mientras usted y el senador Miguel Pichetto trabajaban arduamente por destituir un intendente por orden directa de Cristina Fernández de Kirchner, miles y miles de rionegrinos estaban y siguen estando preocupados por los problemas que nos aquejan todos los días: la educación no funciona, el sistema de salud está diezmado, la Policía no tiene recursos ni para comprar combustible para patrulleros, el sistema de red vial está cada vez más deteriorado. La inflación y la desocupación no están en su agenda, la seguridad pasa por cambiar funcionarios y no por diseñar políticas públicas coherentes. Como dije en su momento y lo reafirmo hoy, no es casualidad, es la mala política y la falta de planificación la que lleva a esta situación de descalabro. Nicolás A. Suárez Colman, DNI 30.751.196 Roca

Nicolás A. Suárez Colman, DNI 30.751.196 Roca


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