La Peña: El folclore mira de reojo, pero aún falta para volver

No hay festivales ni los habrá. Solo la Fiesta del Poncho en Catamarca, pero virtual. En el mejor de los casos septiembre u octubre podría abrir una puerta a los eventos con público.





Hicimos cálculos inicialmente para el invierno del 2020. No llegamos. Los contagios estaban creciendo, el escenario de coronavirus era cada vez peor. Pasamos las expectativas a diciembre del año pasado y pensamos que con el verano Cosquín, Jesús María y otros cientos de festivales folclóricos podrían volver. Y no fue posible. Volvimos a pensar en este invierno pero no hubo caso. No hay festivales ni los habrá. Solo la Fiesta del Poncho en Catamarca, pero virtual.
En el mejor de los casos septiembre u octubre podría abrir una puerta a los eventos con público. Pero para los masivos como la Chaya, Cosquín, Jesús María, la Manzana y tantas convocatorias populares, seguro que no será antes del verano, porque ante la masividad no hay protocolo que funcione y se calcula que si las cosas van bien, en enero próximo habría permisos para cantar con público.
Parece tan básico y primario esto de esperar los permisos para cantar que si uno saca de contexto la idea, no lo entendería jamás. Es que la pandemia nos puso patas para arriba en cada escenario, nos cambió las costumbres, nos llenó de miedos y nos mandó a la casa sin escala.
Pero vamos asomando a un horizonte que promete algo de alivio. Es el primer paso para empezar a reconstruir la normalidad que dejó de ser y será el camino para dar trabajo a miles de músicos y artistas que se bancaron dos años sin una sola presentación.
Ya les conté que cada uno se las arregló como pudo. Un guitarrero de un solista norteño se puso una peluquería, otro se fue a trabajar al campo. Jamás se había visto que la música sintiera tan de cerca el impacto de un fenómeno mundial de estas características.
Y nadie estaba preparado para esto. Hasta los más consolidados tuvieron problemas económicos.
Quieren volver a cantar, pero en realidad quieren volver a trabajar. Sienten no solo la necesidad de los recursos, sino que también necesitan el afecto del público y los aplausos bien ganados.


Comentarios


Seguí Leyendo

La Peña: El folclore mira de reojo, pero aún falta para volver