“La selección ha sido desprolija”
¿Saben los ciudadanos neuquinos cuál es la función del defensor del Pueblo? Pues bien, se supone que este defensor debe actuar ante situaciones que perjudiquen a cualquier ciudadano en cualquier circunstancia: cuestiones entre vecinos, perros sueltos, ruidos molestos, abuso de autoridad, licitaciones truchas, etcétera. En definitiva, es una de nuestras garantías para poder vivir ordenadamente, al amparo de la ley y las buenas costumbres. Es una función que nos beneficia directamente como ciudadanos. Es “nuestro defensor”. Considero que el proceso de selección del mismo debería incluirnos necesariamente como parte interesada en los beneficios que nos brinda dicho servicio. Tenemos que tener activa participación con voz y voto en las decisiones pues, repito, somos los principales beneficiados en tener un buen defensor. La selección del defensor del Pueblo de la ciudad de Neuquén ha sido desde su arranque de lo más desprolija. Empezando por su difusión, en una fecha no muy propicia, poca claridad en las condiciones para acceder al puesto, mala administración de la documentación presentada, improvisación en la comunicación de los resultados parciales (en un principio se descartaron 22 de los 25 postulantes a través de la prensa). Hoy vemos con sorpresa que algunos concejales votaron por considerar que “es buena la alternancia” cuando no hace muchos días en la elección del síndico municipal, y ante la paridad existente entre dos candidatos, privilegiaron la continuidad del actual síndico. La coherencia no es virtud de estos concejales indudablemente. No respetaron los requisitos de la Carta Orgánica, avalando a un postulante que no cumple con el domicilio de residencia. Tampoco está claro cómo llegaron al orden de mérito, ya que no existen planillas con los puntajes adjudicados a cada postulante, mecanismo claramente indicado en el procedimiento de selección. Lamentablemente otra vez se tendrá que recurrir a la Justicia para aclarar esta engorrosa situación, debido a la poca capacidad de nuestros concejales para resolverlo como correspondía: con orden, transparencia y vocación de servicio. Pareciera que nuestros funcionarios hacen las cosas mal a propósito: licitación del transporte con problemas, estacionamiento medido con problemas, Museo de Bellas Artes con problemas, Fuente del Centenario con problemas, Paseo de la Costa con problemas, shopping con problemas, ¡hasta la licitación de la calesita para los niños tuvo problemas! Amigos, vuelvo a insistir en la participación de todos y cada uno de nosotros en el control de nuestros funcionarios públicos. Debemos involucrarnos en la vida de nuestra ciudad exigiendo, al menos, que nuestro defensor sea una persona digna de nuestra confianza. No es bueno que el defensor empiece de esta manera, sospechado de no cumplir las normas. Ricardo Dougall, DNI 10.532.537 Neuquén
Ricardo Dougall, DNI 10.532.537 Neuquén
¿Saben los ciudadanos neuquinos cuál es la función del defensor del Pueblo? Pues bien, se supone que este defensor debe actuar ante situaciones que perjudiquen a cualquier ciudadano en cualquier circunstancia: cuestiones entre vecinos, perros sueltos, ruidos molestos, abuso de autoridad, licitaciones truchas, etcétera. En definitiva, es una de nuestras garantías para poder vivir ordenadamente, al amparo de la ley y las buenas costumbres. Es una función que nos beneficia directamente como ciudadanos. Es “nuestro defensor”. Considero que el proceso de selección del mismo debería incluirnos necesariamente como parte interesada en los beneficios que nos brinda dicho servicio. Tenemos que tener activa participación con voz y voto en las decisiones pues, repito, somos los principales beneficiados en tener un buen defensor. La selección del defensor del Pueblo de la ciudad de Neuquén ha sido desde su arranque de lo más desprolija. Empezando por su difusión, en una fecha no muy propicia, poca claridad en las condiciones para acceder al puesto, mala administración de la documentación presentada, improvisación en la comunicación de los resultados parciales (en un principio se descartaron 22 de los 25 postulantes a través de la prensa). Hoy vemos con sorpresa que algunos concejales votaron por considerar que “es buena la alternancia” cuando no hace muchos días en la elección del síndico municipal, y ante la paridad existente entre dos candidatos, privilegiaron la continuidad del actual síndico. La coherencia no es virtud de estos concejales indudablemente. No respetaron los requisitos de la Carta Orgánica, avalando a un postulante que no cumple con el domicilio de residencia. Tampoco está claro cómo llegaron al orden de mérito, ya que no existen planillas con los puntajes adjudicados a cada postulante, mecanismo claramente indicado en el procedimiento de selección. Lamentablemente otra vez se tendrá que recurrir a la Justicia para aclarar esta engorrosa situación, debido a la poca capacidad de nuestros concejales para resolverlo como correspondía: con orden, transparencia y vocación de servicio. Pareciera que nuestros funcionarios hacen las cosas mal a propósito: licitación del transporte con problemas, estacionamiento medido con problemas, Museo de Bellas Artes con problemas, Fuente del Centenario con problemas, Paseo de la Costa con problemas, shopping con problemas, ¡hasta la licitación de la calesita para los niños tuvo problemas! Amigos, vuelvo a insistir en la participación de todos y cada uno de nosotros en el control de nuestros funcionarios públicos. Debemos involucrarnos en la vida de nuestra ciudad exigiendo, al menos, que nuestro defensor sea una persona digna de nuestra confianza. No es bueno que el defensor empiece de esta manera, sospechado de no cumplir las normas. Ricardo Dougall, DNI 10.532.537 Neuquén
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