La semana del examen
Aun con disputas personales, el dúo gobernante sella estrategias.
La semana que se inicia será una prueba de fuego para el gobierno de Omar Gutiérrez porque deberá sortear una difícil negociación con los gremios estatales, especialmente el más arisco, ATEN, que advirtió sobre el paro para el 29. El gobierno no mostró, o no supo cómo hacerlo, todas las cartas que tenía porque dejó que se informara que la oferta era del 11,5% y luego aclaró, por lo bajo, que llegaba al doble pero en una compleja fórmula. Con un presupuesto deficitario y la necesidad de pedir plata prestada para pagar sueldos, y a pesar del soplo de aire fresco que recibió con la devaluación y el límite a la caída del precio del petróleo –que garantiza regalías–, el campo de acción se restringe a la postergada promesa de aumento del precio del gas. Se tiene un ojo en el desatino nacional con la Ctera: cuando se estaba a punto de firmar una oferta, se dio marcha atrás y se suspendió, con la consigna de que el techo debía ser el 25%. Ese número ya fue rechazado por los dirigentes gremiales neuquinos. “Se pondrá sobre la mesa el impacto del nuevo mecanismo para pagar el impuesto a las Ganancias”, se dijo a nivel provincial sin dar (para variar) ninguna otra señal. El año pasado primó la necesidad de paz social para las elecciones de abril y se pactó para esta fecha el 30%. Este año el escenario varió. ¿Será diferente lo que se ofrezca en Neuquén de lo que haga Nación? De dónde sacar plata Luego de eliminar los subsidios al consumo de energía, el gobierno nacional observó que se le iba de las manos la inflación, por lo que postergó la promesa del gas en la que Neuquén había cifrado esperanzas. Además de aumentar los 2.800 millones de pesos que por año recibe por las regalías del fluido podía garantizar la continuidad o adecuación de los proyectos en Vaca Muerta, que nacieron –y estaban en el punto de consolidación– con un barril de petróleo que rondaba los 100 dólares y no 30 como ahora. La relación política con la Nación mostró un resquebrajamiento al negarle la aceptación del protocolo antipiquetes ideado por la ministra Patricia Bullrich. Unos observan que fue una represalia por la tardanza en eliminar los subsidios al gas y otros, en cambio, hablan de un convencimiento de respeto objetivo a los derechos de los trabajadores. Quien no dejó dudas fue el intendente Horacio Quiroga, que festejó la medida. Los otros ingresos de la Provincia no están de lo mejor. La recaudación en enero creció apenas un 14% y un 37% la de Ingresos Brutos y la ventana que sigue sin cerrarse es la coparticipación federal, con el mítico 15% que se retenía para las provincias que traspasaron su caja de jubilados a la Nación. La relación entre Jorge Sapag, Omar Gutiérrez y Rolando Figueroa sigue mostrando signos desparejos. El binomio gobernante se muestra unido y se cela tras bambalinas. En la inauguración de la escuela secundaria de Costa del Malleo reapareció Sapag y allí ni siquiera se lo olió a Figueroa. Cuentan que el vice fue invitado por el intendente de El Cholar a la presentación de la Fiesta del Ñaco y que su presencia en oficinas de Turismo produjo llamados y nervios. Menos mal que no estaba Andrés Méndez, quien tiene una mancha en su boletín de cuando se retiró de una reunión de intendentes del MPN donde se iba a bautizar al de Chos Malal con el cargo de precandidato. La mayor estafa que hubo al Estado en la Provincia fue condenada, pero por un artilugio legal sus responsables quedaron sobreseídos. La clase política tomó el tema con abulia, su energía está puesta en descascarar el recién pintado gobierno nacional o buscar definiciones por blanco o negro por parte de Gutiérrez, quien se empeña en cambiar paradigmas. La causa Temux terminó impune. Un cachetazo al contrato social, que otorga facultades sobre el erario público sin que ello signifique gambetear controles (y credibilidad).
mario rojas mariorojas@rionegro.com.ar