La Sobrecarga renace de la cenizas

La banda de culto regresa con un nuevo álbum.

La Sobrecarga, banda de culto en la escena dark de los 80 festeja sus 30 años y la edición de su tercer disco “Cenizas en el tiempo”, en el que conviven canciones nuevas y otras inéditas de distintas épocas. Luego de varios encuentros y desencuentros, el cuarteto que nació en Trenque Lauquen en 1983 volvió rearmarse en el 2009 con dos de sus miembros originales, el cantante César Dominici y el baterista Gustavo Collado –quien tocó en los primeros años de Divididos–, propuesta que hoy se afirma con un flamante álbum tras 26 años sin editar. A los históricos de La Sobrecarga –que en sus inicios tocó bajo el nombre de Igoaorio– se sumaron el bajista Hernán Firpo y el guitarrista Leonardo Martínez, para aportarle frescura a la agrupación que pudo sobreponerse a la muerte de Horacio “Gamexane” Villafañe (Todos tus muertos y Los Siete Delfines) en 2011 y a los avatares del tiempo. “Cuando murió Horacio pensamos que se iba a acabar, creímos que era el final, él llegó a grabar las últimas guitarras del disco unos meses antes de morir. Pero tuvimos un poco de suerte: conocí a Leo Martínez, una joven fan de la banda que cuando vino a probar ya se sabía todos los temas, los sonidos y qué tenía que hacer en cada canción”, contó Collado. Por su parte el bajista Hernán Firpo, quien fue muy importante en este período de transición del grupo, sostuvo que si bien “Gamexane era irremplazable porque tenía un sonido muy propio, admitió que “antes había un desgaste de energía” y que “ahora nos retroalimentamos y eso se nota en los shows”. “Somos los mismos pero con energía renovada, no queríamos seguir tocando ‘Conexión París’ –uno de sus temas más conocidos–, la condición para volver era hacer un disco nuevo”, expresó en charla con Télam Collado, quien destacó el hecho de haber vuelto a grabar sin perder su identidad, después de “Sentidos congelados”, en 1986, y “Mentirse y creerse”, en 1987. Ese año tocaron como soporte en la primera visita a la Argentina que realizó la banda inglesa The Cure, en el estadio de Ferro Carril Oeste, y desde su llegada a Buenos Aires fueron parte del circuito under local junto a bandas como Sumo, Soda Stereo y Virus, y particularmente fueron exponentes del dark local junto a Fricción. Daniel Melero (había colaborado en su segundo disco) y el tecladista Mario Siperman (Los Fabulosos Cadillacs) participaron de “Ceniza en el tiempo”, en el que sobrevuela una melancolía atrapante e innata de la que no pudieron despegarse aunque buscaron salir de la oscuridad. “No es un disco fácil, tiene una coherencia y tiene buenos temas y a la gente le gusta realmente –acotó Collado–. En general es melancólico pero siempre fue así, es como que haces eso y no podés hacer otra cosa, seguimos estando César y yo, y Hernán y Leo se acoplaron muy bien a nosotros”. En relación a cómo ven este regreso al sonido de los 80 de muchas bandas locales, Collado y Firpo coincidieron en que “existe un espíritu retro” pero que en el caso de La Sobrecarga no es forzado. Más que una moda creo que hay un deseo de volver a los 80, de volver a algo mejor, con esperanza, a esa explosión y vitalidad que nació con la llegada de la democracia”, sostuvo Firpo, a lo que el baterista agregó: “Ojalá una vez no vayamos contra la corriente”. (Télam).


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