La solidaridad al poder

Redacción

Por Redacción

Una humanidad insensible acaba destruyéndose ella misma, pues su modo de actuar prepotente y violento, desmotiva la mano tendida y el buen pulso del alma, ante tanta calamidad sembrada por nosotros mismos.


Un consciente soplo fiel no puede continuar negando los derechos sociales y económicos, tampoco la asistencia a los servicios de salud o el mismo derecho a la educación, algo esencial para poder subsistir y participar plenamente en la vida de la comunidad. La protección y la adhesión a los valores y principios fundamentales aminoran los conflictos también.


Debemos empeñarnos, por consiguiente, en no discriminar y en visionarnos internamente, al menos para comprendernos más y entendernos mejor.


Por algo empieza el cambio, tampoco perdamos la confianza, ni el esfuerzo mutuo, perseverante e inteligente. Si acaso, que los buenos talentos de los donantes nos infundan el mejor talante adherente. La solidaridad al poder, sobre todo si va acompañada de autenticidad y justicia.

Víctor Corcoba Herrero
corcoba@telefonica.net

Madrid


Una humanidad insensible acaba destruyéndose ella misma, pues su modo de actuar prepotente y violento, desmotiva la mano tendida y el buen pulso del alma, ante tanta calamidad sembrada por nosotros mismos.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora