La sublevación de los Dragones
Carmen de Patagones cambió su historia luego de este episodio. Una jornada violenta que pasó frente a los ojos de pobladores que nada podían hacer por estar desarmados.
La madrugada 4 de diciembre de 1817, los soldados que habían adherido al plan de insurrección de Luis Villada, que no eran otros que los integrantes del Regimiento de Dragones de la República abrieron las puertas de los calabozos de los presidiarios y éstos se apoderaron del comandante del Fuerte, Julián Sayós, de otros oficiales y del resto del personal bajo sus órdenes que no se hallaba aliado al complot.
Con el uniforme de Sayós puesto, Villada se declaraba comandante del fuerte y buscaba anular la peligrosa presencia de la zumaca “Galvéz”, velero de guerra.
Los amotinados cometieron todo tipo de excesos y asesinaron a los comandantes Sayós y Ferrer. Los estruendos de los cañones, el sonar de campanas y la bandera española que se alzaba bajo la tropa que aclamaba al rey Fernando VII ante la mirada atónita de vecinos que nada podían hacer para contener la insurrección porque no tenían armas.
Al caer la noche, los pobladores se mantenían en los montes hasta donde habían escapado y sin saber de la jugada del guardián Robles que simulando haberse aliado a Villada, tomó a cargo de la zumaca y la puso lejos del alcance de los cañones del fuerte.
Cuando el líder del motín se dio cuenta de la traición, ordenó hacer fuego contra la nave desde el cerro de la Caballada. No logró alcanzarla, pero puso fuera de combate a varios astilleros de los revoltosos obligando al resto a poner fin a la acción.
Ante este hecho, Villada siguió fusilando a otros oficiales como el teniente Rivero, el contramaestre Franco, el alférez Moyano, pero aún quedaban Mellado, Escobar y Paterna, quienes al momento de su muerte se alzaron contra Villada y lo apuñalaron. Los soldados dispararon sus fusiles y estos tres se desplomaron sobre el cadáver de su verdugo, cambiando el destino de Carmen de Patagones.
Lo que leímos, lo que publicamos
PRODUCCIÓN Y TEXTOS:
Edith Cabrera ecabrera@rionegro.com.ar
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar