“Lamentablemente recurrente”
Hemos visto con brutales detalles las consecuencias de la violencia en el caso de Victoria Montenegro, agredida por su pareja en Mar del Plata. En otras situaciones uno imagina, pero la verdad es que la violencia de género o la violencia familiar suelen ser temas considerados como del ámbito privado, un terreno donde es mejor “no meterse”, un hecho lamentablemente recurrente en nuestro ser nacional. Resulta perturbador el relato de la víctima cuando cuenta que, luego de las palizas, él la ayudaba a limpiarse y a componerse. De acuerdo a lo que advierten los especialistas, el arrepentimiento, la justificación, es lo que prepara el terreno para que se repitan las situaciones de abuso. La víctima excusa, encubre, a veces justifica, y todo vuelve a empezar hasta que las consecuencias llegan a la tragedia. En estos vínculos malsanos se admite un modelo de relación que naturaliza la superioridad de uno sobre el otro. Imaginemos que en la mayoría de los casos estas parejas desiguales se mantienen, tienen hijos donde los modos de relación abusivos permanecen constantes, ya sea desde la violencia física como verbal o psicológica, perpetuando a través de la familia situaciones de violencia. Y si recordamos que la familia es una célula elemental de la sociedad, ¿qué estamos aportando con nuestra indiferencia?… Debemos repensar a qué tipo de humanidad aspiramos cuando fingimos discreción ante turbios contextos familiares y permitimos que los niños sufran las secuelas, si no queremos que el círculo vicioso se perpetúe. Ana Claudia Bussio, DNI 25.139.907 – Roca
Ana Claudia Bussio, DNI 25.139.907 – Roca