Las avenidas… no son avenidas
La tradicional avenida Roca es, en realidad “una calle con nombre de avenida”, según explicó el director de Tránsito local Pedro Moreno. Y aunque esa particular circunstancia puede resultar sólo anecdótica, en realidad tiene gran relevancia para el tránsito, la determinación de las responsabilidades civiles en caso de accidente y las coberturas de los seguros. Una avenida “verdadera” concede a quien transita por ella una prioridad de paso que anula el privilegio de quien circula por su derecha. Por tratarse de un carril rápido por naturaleza, en las avenidas es regla que exista doble sentido de circulación y que la velocidad máxima sea de 60 y no de 40 km/h, y por eso mismo esas arterias deben contar con señalización especial, más semáforos, derivadores y eventualmente colectoras. Casi nada de eso ocurre en la “supuesta avenida Roca” de esta ciudad, o en otras calles que por su importancia o por el sólo hecho de ser “doble mano” se confunden con avenidas, como es el caso de la San Juan, la Alsina o la Jujuy. La reforma al Código de Tránsito también vino a poner fin a ese problema, porque incorporó la prioridad de paso de quien transita “por calle de doble mano” aunque no sea avenida. Las únicas excepciones están dadas, obviamente, en aquellas esquinas en las que los semáforos disponen el orden de paso. En este punto Moreno hace una advertencia: “Si bien no son técnicamente avenidas, son calles de doble mano y de mayor jerarquía. Eso obliga a que los conductores que circulan por las transversales deban tener mayor precaución e ingresar sólo si ven que no vienen autos de ninguno de los dos lados, para no quedar en mitad de la calle o a la altura del bulevar”.
La tradicional avenida Roca es, en realidad “una calle con nombre de avenida”, según explicó el director de Tránsito local Pedro Moreno. Y aunque esa particular circunstancia puede resultar sólo anecdótica, en realidad tiene gran relevancia para el tránsito, la determinación de las responsabilidades civiles en caso de accidente y las coberturas de los seguros. Una avenida “verdadera” concede a quien transita por ella una prioridad de paso que anula el privilegio de quien circula por su derecha. Por tratarse de un carril rápido por naturaleza, en las avenidas es regla que exista doble sentido de circulación y que la velocidad máxima sea de 60 y no de 40 km/h, y por eso mismo esas arterias deben contar con señalización especial, más semáforos, derivadores y eventualmente colectoras. Casi nada de eso ocurre en la “supuesta avenida Roca” de esta ciudad, o en otras calles que por su importancia o por el sólo hecho de ser “doble mano” se confunden con avenidas, como es el caso de la San Juan, la Alsina o la Jujuy. La reforma al Código de Tránsito también vino a poner fin a ese problema, porque incorporó la prioridad de paso de quien transita “por calle de doble mano” aunque no sea avenida. Las únicas excepciones están dadas, obviamente, en aquellas esquinas en las que los semáforos disponen el orden de paso. En este punto Moreno hace una advertencia: “Si bien no son técnicamente avenidas, son calles de doble mano y de mayor jerarquía. Eso obliga a que los conductores que circulan por las transversales deban tener mayor precaución e ingresar sólo si ven que no vienen autos de ninguno de los dos lados, para no quedar en mitad de la calle o a la altura del bulevar”.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios