Las cifras del femicidio alertan sobre la urgencia de políticas públicas de fondo
Según la Asociación Civil “La Casa del Encuentro”, 282 mujeres fueron asesinadas por causas vinculadas a la violencia de género durante el 2011. Ayer una mujer de Pomona se convirtió en la primera víctima de la región al ser ejecutada por su marido.
Opinión
(Por Belén Spinetta) Mientras escribo estas líneas me entero de que una mujer fue asesinada por su marido de un disparo en la sien en la localidad rionegrina de Pomona. El femicida se quitó la vida pero antes avisó al hijo “me mandé una macana”. La víctima,Rosa Quinteros, había realizado una presentación judicial denunciando la violencia que sufría. La pregunta obligada es ¿alguien hizo algo para evitar este desenlace? Los avances de la investigación lo revelarán en los próximos días, pero algo me dice que ya sabemos la respuesta.
Esta mujer es la primera víctima conocida de femicidio en la región. Los datos del año pasado alarman y encienden nuevamente el alerta: al menos 282 mujeres y niñas fueron asesinadas por causas vinculadas a la violencia de género durante el 2011. Una vez más el informe anual de femicidios que elabora desde hace tres años la Asociación Civil “La Casa del Encuentro”, llama a la reflexión a la sociedad en su conjunto pero fundamentalmente interpela a las instituciones del Estado que deben intervenir rápidamente para enfrentar este flagelo. El registro señala que en Río Negro murieron 3 mujeres víctimas del femicidios y 4 en la provincia del Neuquén.
El informe pone nombre y apellido a los números. Habla de las que murieron, visibiliza el ciclo trágico en el que terminan muchas mujeres que sufren violencia a lo largo de un tiempo y que excede ese momento final que reflejan los medios de comunicación. Pero sobre todo reclama que quienes ejercen la función pública tomen cartas en el asunto para frenar una realidad que ya no se tolera. Argentina cuenta desde el 2006 con una ley de avanzada (26.485) orientada a prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. Sin embargo, la inversión presupuestaria en la misma sigue siendo marginal y por lo tanto su aplicación también.
Un dato nuevo incorpora esta vez el Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano”: 346 son los/as hijas e hijos de mujeres asesinadas por violencia de género. Se trata de víctimas colaterales del femicidio; al menos 212 de ellas menores de edad y pueden ser más porque de 80 no se tienen registros. Además 29 varones y niños fueron asesinados en la línea de fuego del agresor.
El Observatorio advierte que en los registros no están contemplados por la insuficiente información que surgen de los medios de comunicación los casos de mujeres que ingresaron a los hospitales con evidencia de violencia sexista, “pero al fallecer en sus certificados de defunción figura muerte por paro cardiorrespiratorio u otro causal, invisibilizando la violencia que generó el cuadro traumático”. Tampoco las que mueren por abortos clandestinos o aquellas que aparecen en las noticias como muertas por suicidio “pero que han padecido previamente una situación de violencia sexista en sus vidas”. Son todas víctimas de la misma estructura patriarcal incapaz de dar respuestas reales y duraderas que eviten estos desenlaces.
“Es necesario considerar a la violencia sexista, como una cuestión política, social, cultural y de Derechos Humanos, de esta forma se podrá ver la grave situación que viven las mujeres, niñas y niños en la Argentina como una realidad colectiva por la que se debe actuar de manera inmediata”, concluyen desde el Observatorio para reclamar un “Dialogo/ Pacto/ Consenso Social, Político de Emergencia” orientado a diseñar un “Plan Nacional para la erradicación de la violencia de género”. De ese plan se propone que participe por el Poder Ejecutivo Nacional, Ejecutivos Provinciales, Poder Judicial, Poderes Legislativos, Fuerzas de seguridad, Universidades, Asociaciones Sindicales, Partidos Políticos y Organizaciones de la Sociedad Civil.
El trabajo que realizan desde La Casa del Encuentro es muy valioso ya que no existe un registro similar emanado de organismos públicos pertinentes. Es valioso, pero no suficiente. Para elaborar política pública de incidencia social urge contar con estadísticas oficiales que den un panorama más acabado de la prevalencia de la violencia sexista en Argentina.
Las organizaciones de la sociedad civil seguirán redoblando sus esfuerzos para erradicar la violencia. ¿Será el 2012 el año en el que desde el gobierno nacional, gobiernos provinciales y otros poderes del estado se tomen medidas de fondo? La letra de la ley 26.485 es de avanzada pero sin política pública de incidencia real seguirá siendo palabra muerta.
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