Entrevista: Nicola Costantino en Neuquén
La reconocida artista rosarina expone en el Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén la serie de fotografías reunidas en “Alteridad”. En un diálogo con “Río Negro”, Costantino habló de su particular modo de producir su obra artística.
Entrevista: Nicola Costantino en Neuquén
Matías Subat
Qué es “Alteridad”?
R- La primera vez que me escuché esa palabra fue en la Bienal de Venecia de 1995. Los 90 fueron una década del cuerpo, el piel… hubo muestras muy importantes sobre el cuerpo, una de ellas la Venecia que se llamaba “Alteridad e identidad”. Recuerdo otra que se llamó PostHuman. Fueron años donde se acentuó aquello de que el ser humano se construía a sí mismo con las cirugías plásticas, la manipulación genética. Fue en esa época en que yo empecé a trabajar y mi obra sintonizaba perfectamente con todo esto. Por eso la llame “Alteridad” porque tiene que ver con el concepto del alter ego, del otro y del espejo.
P- ¿Cómo definirías tus fotografías?
R- Diría que son “stage photographies”, fotos de escenas. La fotografía es la materialización de la obra pero no se trata de una muestra de fotografía, es una muestra de obras armadas y construidas y luego registradas fotográficamente. Yo no hago la foto porque estoy delante de cámara, pero soy la guionista, la actriz, la escenógrafa. Yo construyo todo, hago todos vestuarios y el click lo hace otro. Ese otro es Gabriel Valansi, un artista con que yo aprendí todo lo que sé sobre fotografía.
P- Sos la protagonistas de tus propias obras.
R- Sí, estas obras que se verán en esta muestra aparezco yo como la protagonistas que encarna otros personajes. También hay trabajos autorreferenciales donde represento mi propia maternidad y donde me duplico.
P- ¿Cuándo decidiste ponerte delante de cámara y ser parte de la obra?
R- La primera vez fue en 2004 con “Savon de Corps”, el jabón de tocador que hice con mi propia grasa liposucción mediante. Para esa época ya estaba muy abrumada y saturada de la manipulación de animales que hacía para mis obras y se me ocurrió esta obra del jabón donde yo pasé a ser parte de la obra, de la cual no sólo soy modelo sino también materia prima porque de mi propio cuerpo saco la grasa para el jabón. Eso fue un trabajo puntual donde yo era la modelo de la publicidad del jabón, filmé un comercial del jabón, todo como parte de la obra. La obra es un producto cosmético de lujo. Yo sentí que me estaba haciendo a mi misma lo que le hacía a los animales. Yo hacía mis esculturas con los animales que comemos, toda una manipulación de sus cuerpos, los momificaba, hacía esculturas. Con los jabones sentía que me ponía yo en lugar del objeto a construir.
P- ¿Cómo se materializó esa obra?
R- Es una instalación con una gran publicidad gráfica con mi imagen y el eslogan “toma tu baño conmigo”. Son cien jabones con la forma de una espalda de mujer que vienen en una jabonera azul. Lo que se vende es un exhibidor de mármol de Carrara con la foto en un acrílico con la jabonera y el jabón.
P- ¿Alguien se bañó con tu jabón?
R- No lo sé, nadie me lo dijo (risas).
P- ¿Y qué sentiste al ocupar ese lugar en la obra de arte?
R- Fue muy movilizador y muy fuerte. En ese momento no pensaba que iba a seguir, pensaba que iba a ser un trabajo puntual. Tres años después, en 2007, empecé a hacer esta serie de fotos que muestro acá, unas treinta más o menos, que me llevaron siete años de producción. Me interesaba que se vieran todas juntas porque así uno ve como si fuera un libro de historia del arte, hay muchas referencias a la historia del arte, pero con mis intervenciones. Mientras lo hacía quedo embarazada de mi hijo, por lo que me pregunté cómo iba a hacer si yo soy la modelo de las fotos, cómo va a afectar eso mi trabajo. Entonces decidí hacer esta obra que también forma parte de la muestra donde represento la metáfora de una mujer sola que ya tiene mucho trabajo y quiere ser madre. Entonces me dupliqué e hice este calco mío.
Mirá Trailer
P- Lo que posa con vos es un maniquí tuyo articulado…
R- Sí, es una sola cabeza y varios brazos, varias piernas que usé para cada momento. Bueno, acá también sentí que me hacía a mí lo que le hacía a los animales que momificaba para mis esculturas que eran hiperrealistas. Me calqué entera. Los ojos del maniquí los hice con mis ojos abiertos anestesiados con lentes de contacto me hice el molde de la cara, me puse pelo por pelo. Tardé un año en hacer la cabeza.
P- ¿Qué buscaste con esta serie?
R- Terminó siendo como una historia de cine negro donde yo construyo mi doble como antídoto a mi soledad. Pero cuando nace mi hijo esta historia se torna más dramática como en los film noir…
P- Te tenés que deshacer de ese maniquí
R- Claro! Lo termino sentando en una silla de ruedas y tirando por un barranco. Con eso hago la película que se llama Trailer, ahí se ve un poco todo ese proceso.
P- ¿Cómo es el proceso de trabajo artístico al estar de uno y otro lado de la cámara?
R- Preparo la 2, hago bocetos, voy sacando fotos y viendo. Corrijo, modifico con cada toma hasta llegar a la definitiva. Lo hago con Gabriel Valansi. Es un trabajo nada espontáneo.
P- Es una construcción cinematográfica de la fotografía, como escenas de una película.
R- Sí, incluso cuando pensé esta obra de mi doble y yo lo pensaba como una obra fotográfica con el registro de cada momento y en un momento dado me di cuenta de que tenía una historia y Gabriel Valansi me mostró que lo que en realidad teníamos eran imágenes fijas de una película. Ok, no voy a hacer una película, pero sí un trailer de eso.
P- Trailer es el trailer de una película que no existe
R- Exactamente. Dialogan una y otra, la serie fotográfica y el trailer.
P- ¿Y cómo vivís como artista el hecho que el público te vea en la obra de arte?
R- Para mi siempre fue una cosa performática, la fotografía me fue llevando al video y al cine con “La artefacta”. Creo que el artista tiene que estar en todo, siempre hice todo yo, para mi es natural estar en todos los lugares que hacen a la obra.
P- Después de “Alteridad”, hiciste “Rapsodia Inconclusa”, la serie sobre Eva Perón.
R- La obra sobre Eva Perón es un análisis sobre cómo se retrata, el problema de la representación con un personaje sobre el que ya tenemos información, tanta representación. Yo quise hacer un análisis sobre mi manera de representarla.
P- ¿En el cómo se retrata qué te preguntás exactamente?
R- La pregunta que me hago es si se puede captar la esencia de una persona representándola en un retrato. En la serie hay una multiplicidad de Evas con las distintas personalidades que ella construyó. Y lo que hice fue un intento de representación de cada una de las Evas. Para una de las fotografías construí ese vestido-máquina de hierro que avanza y choca, retrocede y vuelve a avanzar como queriendo escapar del encierro de la habitación. Ese para mi es el mejor retrato de Eva, que es el momento en que ella estaba muriendo y que se hizo hacer ese corset que la sostiene para asomarse y saludar al pueblo.
De las cuatro instalaciones, dos eran video instalaciones donde hay mucha actuación. Una de ellas es una proyección donde interactúan cinco personajes diferentes de Eva, que van y vienen. Las cinco Eva son interpretadas por mi. Era una gran coreografía: entra una Eva, hace sus cosas y se va, inmediatamente entra otra Eva y así con cada una de ellas, un trabajo preciso de tiempo y espacio. Son seis minutos en los cuales las cinco Evas se mueven en pantalla y en un momento todas se sientan en un sillón, eso estuvo ensayado meses.
P- ¿Se te ocurren más proyecciones actorales de tu parte?
R- No, al contrario. Apunto a correrme de la cámara. Ya fue suficiente (risas) Mi último trabajo, que acabo de inaugurar, es una referencia a “El jardín de las Delicias”, de El Bosco. En esa obra donde hay muchos personajes, pero yo casi no aparezco. Hay actores, bailarinas, performers. Son 24 metros de fotos, que incluyen catorce escenas diferentes, es un ciclorama. Tomo la fuente de la vida, que es parte de la obra de El Bosco, y la proyecto 500 años después.
P- ¿Y ahora?
R- Ahora no sé para qué lado iré.
Trailer de “La artefacta”
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