Lejos del cambio, Cristina se aferra a Moreno

Al presentar un acuerdo por la canasta navideña, respaldó al polémico funcionario



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Cristina en la Rosada con sectores en pugna: comerciantes, supermercadistas y Moreno. Primó el espíritu navideño.

La presidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, brindó ayer un gesto de respaldo al polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, cuya continuidad todavía no fue confirmada, al defender públicamente la política de precios que implementó para tratar de contener la inflación.

De este modo, los aires de cambio que se suponía que traería Cristina a la próxima gestión, parecen sólo un espejismo. Moreno es el funcionario más repudiado del gobierno y ahora logró un nuevo aval. Se lo acusa desde el INDEC, comercios, empresas y la oposición de manipular y falsear datos para ocultar la verdadera inflación.

“Esta política de administración de precios fue criticada muchas veces con sorna e ironía. Las críticas vinieron de los medios de comunicación, no de todos porque no quiero generalizar, tal vez menoscabando lo que es una política de diálogos con los sectores”, se quejó ayer la senadora y próxima jefe de Estado.

La defensa de Fernández de Kirchner al funcionario cuestionado en muchas oportunidades por su forma de negociar con empresarios y comerciantes para que no haya subas de precios se realizó durante el acto de lanzamiento de la canasta navideña que se realizó este mediodía en la Casa Rosada.

Allí, Cristina de Kirchner acordó con supermercadistas, almaceneros y comerciantes mayoristas la implementación de una canasta navideña especial, cuyos productos sólo podrán superar en promedio hasta 10% los precios de venta de diciembre del 2006.

Con el propio Moreno sentado a su izquierda, la presidente electa reconoció que las negociaciones con los hombres de negocio implican “muchas veces discusiones y debates” porque se afectan “intereses” de cada sector, pero enfatizó que “siempre creímos en la articulación entre el Estado y los empresarios para construir una Argentina diferente”.

En ese marco, ratificó su intención de poner en marcha un consenso social con empresarios y sindicalistas durante su mandato, pero aclaró que no se tratará de “una ceremonia pomposa” sino que “se construirá todos los días en la gestión con cada sector”, atendiendo las particularidades de cada uno.

Fernández de Kirchner remarcó que esa “gestión de la microeconomía” será la que lleve adelante su ministro de Economía, Martín Lousteau, que también estuvo presente en la reunión desarrollada en el Salón Norte de la sede gubernamental al igual que el jefe del Palacio de Hacienda saliente, Miguel Peirano. “Hoy tenemos consolidado lo macro y tenemos que consolidar lo micro. Esa es la etapa que viene”, insistió.


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