En Cipolletti, la literatura para chicos es cosa de grandes
Hoy jueves comienza en Cipolletti el Quinto Simposio de Literatura Infantil y Juvenil en el Mercosur. “Río Negro” dialogó con Susana Itzcovich y María Elena Almada, pioneras en el estudio del género, que serán homenajeadas.
En Cipolletti, la literatura para chicos es cosa de grandes
Hoy jueves comienza el Quinto Simposio de Literatura Infantil y Juvenil en el Mercosur.
Años 60. Susana Itzcovich, profesora en Letras, egresada de la Universidad de La Plata, vivía en Mar del Plata cuando decidió presentarse en un profesorado para jardín de infantes en Buenos Aires. Pero hizo algo más: decidió hacer periodismo cultural enfocado en lo infanto juvenil. Desde entonces nada sería igual en el mundo literario: los chicos empezaban a tener su lugar, un lugar mejor. En Cipolletti, lejos de su Entre Río natal, María Elena Almada, maestra Normal Nacional y Profesora de Castellano, Literatura y Latín, egresada del Instituto Superior del Profesorado de Paraná, aceptó una cátedra en un instituto de formación docente sobre literatura infantil para escuelas primarias, sería la primera cátedra en el país.
“Elenita!”. El abrazo de Itzcovich con Almada marcó el reencuentro de dos pioneras en el estudio y la difusión de la literatura infantil y el comienzo de una charla con “Río Negro” sobre los comienzos del estudio del género, su actualidad y desafíos por venir, de la que también participó María Dolores Duarte, coordinadora general del Quinto Simposio de Literatura Infantil y Juvenil en el Mercosur, que reunió ambas mujeres para un homenaje. El evento, que comienza hoy y se extenderá hasta el sábado, se llevará a cabo en la Facultad de Ciencias del a Educación de la UNC.
“Hasta entonces había una literatura infantil muy didáctica”, recuerda Itzcovich”. “Hacían cuentos para aprender a lavarse los dientes, para enseñar buenos modales. Toda una literatura moralista didáctica. Había que buscar esa otra literatura que había pero que no tenía difusión. Por ejemplo Javier Villafañe. Pero va a ser María Elena Walsh quien dará el puntapié inicial al boom con su literatura del disparate, transgresora, donde realmente no había ni moralina ni moralejas. Al mismo tiempo, Laura Devetach empieza con una narrativa despertando otro tipo de temáticas más comprometidas”.
“Hasta entonces no se había establecido la literatura infantil como objeto de estudio”, afirma Almada. “Nosotros pusimos la mirada en el folclore, donde había buenos textos”.
P- ¿Qué pasó en los ‘60?
María Elena Almada- Hay una necesidad de época, interdisciplinaria diría, el despertar de ciertos aires literarios y sobre todo un cambio muy profundos en la idea de niño y de la niñez. Al cambiar la concepción acerca del niño cambia todo a su alrededor. Se lo piensa diferente. No ya como un adulto en miniatura. Entonces empieza a ser visible un teatro para niños, una literatura para niños.
P- ¿Cómo era el mundo de los libros para chicos?
M.E.A.- En los 60 había autores escasos y poco difundidos. Por eso fue muy importante que los diarios comenzaran a recibir reseñas y críticas de cierta literatura infantil.
M.D.D.- Había ciertos textos para chicos, pero no eran escritos para chicos, y eran los que habían venido de Europa. Entonces todos leíamos “Corazón”, del italiano Edmundo de Amicis. La representación que tenían nuestros padres en esos años era la que los llevaba a elegir esos cuatro o cinco títulos. Y después toda la literatura que no fue pensada para chicos como la de Salgari o Julio Verne. Era una literatura de masas, pero que los chicos la venían leyendo desde fines del siglo XIX. No existía el escritor profesional de literatura infantil.
P- ¿Quiénes fueron los primeros en escribir pensando en un niño lector?
Susana Itzcovich- Yo diría que escribieron pensando en un niño diferente y en una escuela diferente. La primera gran escritora en este sentido fue María Elena Walsh. También Elsa Borneman
M.E.A.- Sí, pero no era sólo una cuestión de escritores, era una cuestión de calidad, antes que nada eran buenos escritores que se propusieron escribir para chicos. Pero la diferencia entre ellos y Constancio C. Vigil, que fue un autor exitosísimo pero mediocre, es que Vigil que tenía una gran editorial detrás. Pero sus textos eran mediocres.
M.D.D.- Estos autores eran conocidos afuera de la escuela, entran a la escuela en los 80, no antes.
P- Por qué aquella literatura europea y norteamericana interesaba a los niños y jóvenes lectores?
M.D.D.- Aquella era literatura pensada para las nuevas masas alfabetas, dentro de las cuales estaban las nuevas generaciones. E interesó porque hubo una gran masa de jóvenes lectores que no tenían otra distracción más que la lectura. Y eso hizo que esos libros cayeran en nuestras manos, pero no fueron pensados para chicos.
M.E.A.- “Corazón” es fuertemente formativo, está escrito para formar un tipo de ciudadano italiano y llega con la inmigración. Y como está protagonizado por niños, qué mejor que sea leído por chicos en tiempos en que la infancia terminaba pronto y de manera abrupta. No había, como ahora, cuestiones etarias en la catalogación de los libros. Y mucho menos contemplaban un lector juvenil. Si sabías leer te metías cuanto antes en la narrativa larga.
P- ¿Qué pasa con la literatura infanto juvenil actual?
S.I.- Hay una tendencia a la literatura para adolescentes, pero muy contaminadas por ciertas motivaciones comunes como el amor, el divorcio de los padres… temáticas realistas tomadas con un poco de ingenuidad y no siempre bien escrita, que es ese el problema.
M.E.A.- Básicamente, para formar lectores tenés que ser lector, un papá lector, una mamá lectora. La lectura es una forma de acercar a los pibes al arte. Yo no estoy de acuerdo con que los niños no leen, yo me pregunto cuánto leen los adultos que dicen que los niños no leen.
P- ¿Coinciden con quienes dicen que no importa si los chicos leen estas sagas no siempre bien escritas porque lo que importa es que sirven para que se acerquen a libro y a la lectura?
S.I .- Sí, es posible, pero lo importante es que luego tengan buena oferta y alguien que los guíe en buenas lecturas
M.E.A.- El libro no es un objeto barato hoy, por eso creo que lo más democrático es buena literatura en manos de una docente en escuelas públicas.
S.I.- También es muy importante el trabajo de los libreros en la difusión de los libros entre los chicos, porque los tenés que entusiasmar, les tenés que llegar con el libro.
P- ¿Creen que los objetos tecnológicos le saca lugar a los libros como objeto de interés para los chicos? ¿Ven estrategias narrativas para enganchar a los chicos en estos tiempos?
M.E.A.- La mejor estrategia es la buena literatura. Si vos le contás a tus hijos un buen cuento no vas a necesitar tablets ni nada. Es un momento mágico, perdónenme el lugar común, donde se produce un fenómeno muy interesante que es la comunicación humana a través del arte. Y eso sigue funcionando. Mis años de docencia me lo dicen: cuando comenzás a leer un cuento puede que estén todos dispersos, pero si lo lees bien y el cuento es bueno, de a poco todos comienzan a prestan atención sin más apoyo que la narración. Los humanos necesitamos contar historias y que nos las cuenten. Las tecnologías tienen sus encantos, pero no creo que le quiten lugar a la literatura. Las historias bien narradas tienen un encanto insuperable.
P- No tienen una visión apocalíptica de la cuestión (risas)
S.I.- No, para nada, no compiten (risas). Se pueden tener videojuegos y también leer. El asunto es cómo la familia y la escuela ayudan a generar este intercambio entre una cosa y la otra. Las escuelas deberían ser promotoras de la lectura y de la literatura.
M.E.A.- l gran democratizador sigue siendo la escuela, es bueno que haya libros en las escuelas, que haya maestros lectores y es bueno que se le dé ese espacio porque es el primer contacto del niño con el arte de la palabra.
P- ¿Cuáles creen que son los desafíos actuales?
M.E.A.- La capacidad de selección que ejerzan los adultos, padres y maestros, sobre los textos porque el mercado es insaciable, puede publicarse casi cualquier cosa. Que sean de calidad, que llene las expectativas lectoras del niño y que transmitan entusiasmo por leer. No hay resistencia ni en los chicos ni en los jóvenes a los textos. Tienen una magia impresionante, imbatible.
S.I.- Si propusiéramos la lectura de un cuento en la primera hora de clase estoy segura de que ningún chico llegaría más tarde! (risas)
PROGRAMA
Jueves 26:
8 a 10: Acreditaciones
10: Apertura del Simposio
11 a 13: Homenajes a Susana Itzcovich y María Elena Leiza de Almada
14.30 a 16.30: Panel I: Historia de la Literatura Infantil y Juvenil argentina: Dr. G. Bombini, Mg. G. Fernández, Mg. M. D. Duarte, Esp. C. Tejón
16.30: Presentación de libros
17.30 a 19: Conferencia La búsqueda de Ulises a cargo de Lilia Lardone
Viernes 27:
9 a 11: Mesas de Comunicaciones y Ponencias
11 a 13: Mesas de Comunicaciones y Ponencias
14 a 15: Entrevista a Ema Wolf (a cargo de la Prof. Fabiola Etchemaite)
15.30 a 17.30: Panel II: Enfoques actuales acerca de la LIJ argentina: Prof. F. Etchemaite, Mg. C. Bajour, Mg. M. Carranza, Mg. C. Santiago
Panel III: Desafíos del archivo: Catalogación y construcción de un vocabulario específico en LIJ.: Equipo de catalogación UNSAM – La Nube (F. Ledesma, C. Bajour, S. Martín y G. Bombini)
18: Conferencia a cargo de María Cristina Ramos
Sábado 28:
9 a 12.30: Talleres y Cursos
— Textos literarios disponibles en materiales impresos y virtuales (G. Bombini)
— La terquedad de los fantasmas (J.R. Rithner)
— Leer poesía infantil contemporánea: una experiencia física. (C. Bajour)
— Malditos y malvados en literatura infantil: una propuesta de análisis textual (G. Fernández)
— Taller de Lectura Crítica de Literatura Infantil. (C. Girardín)
— Práctica de escritura creativa: que se raye (M. Eirin)
10.30 a 12: Encuentro de Estudiantes con escritoras.
13.30 a 15: Conferencia Habla el libro. Del libro ilustrado al libro-objeto: los lenguajes del texto, la imagen y el diseño como unidad, a cargo de Istvansh
15: Conclusiones y cierre del Simposio.
16: Entrega de certificados.