Los cambios que sufrió el oficio de los «canillitas»

Hoy celebran su día los vendedores de diarios. El dramaturgo Florencio Sánchez creó el apodo.





«Jacobacci», tal su apodo porque nació en la sureña ciudad, hace 16 años que vende diarios.
ROCA (AR).- No saben de lluvias, viento ni calor. Apenas dejan de trabajar tres días en el año. Hoy los 450 canillitas de Río Negro y Neuquén merecen el reconocimiento, porque en su día cumplirán una vez más con el oficio que desde 1867 estrecha el vínculo entre los diarios y sus lectores.

«Para ser canillita hay que ponerse la campera, ir a buscar los diarios y salir a gritar». Así de simple explica su vida Lorenzo Catrimán, que desde hace 16 años recorre las calles de Roca ofreciendo «Río Negro».

Es más conocido por sus pares como «Jacobacci» porque nació en las cercanías de esta localidad hace 51 años pero hace 20 que está en Roca.

Todas las mañanas bien temprano, se para en la esquina del Banco Nación, en Tucumán y Sarmiento, y para tratar de superar el promedio de 40 ejemplares diarios entre clientes fijos y ocasionales.

La conmemoración de todos los 7 de noviembre se estableció desde 1947, cuando falleció Florencio Sánchez, dramaturgo uruguayo que había creado en una de sus obras un personaje que vendía diarios y le decían «canillita» por sus piernas delgadas.

Según las efemérides, la primera vez que se escuchó el grito de un vendedor de diarios fue en 1867 cuando un canillita anunciaba «¡La República! ¡La República!». Ese era el nombre de un diario de la época que ideó aquella forma de venta directa.

Debido a su éxito, esta costumbre fue adoptada por otros diarios, creándose así una nueva fuente de trabajo.

Cambios

Hace años, el prototipo del «canillita» era un niño o un preadolescente.
Con el tiempo y las diferentes realidades del país, algunas características de este trabajo han cambiado. Un repaso por el archivo fotográfico de «Río Negro» demuestra que no hace tantos años el prototipo de canillita era un niño o un preadolescente que salía a vender para ayudar a su familia.

Sin embargo hoy la venta de diarios se ha convertido en el ingreso fundamental de muchas familias y en general los mayores tomaron el lugar de los más pequeños. Además, las mujeres se han incorporado a este oficio lentamente y cada vez hay más ofreciendo diarios.

«Jacobacci» advierte que los temas publicados en la tapa del diario influyen notablemente en la venta. El recuerdo lo llevó a días que vendió casi el doble de lo normal, como el 12 de septiembre -después del atentado a las Torres Gemelas- o la madrugada después del 20 de diciembre pasado.

Son los domingos cuando los gritos de ¡diaarioooooo! se multiplican en todos los barrios de la ciudad porque es el día que más se vende. Así es que el hijo de «Jacobacci» sale con el canillita para poder dar abasto con la demanda.

El trabajo requiere de mucha paciencia y fortaleza, se vive a destiempo de la sociedad porque esperan la salida del diario a la medianoche, algunos empiezan a vender a la madrugada y no se detienen hasta la tarde.

Los únicos días de descanso en el año son Navidad, Año Nuevo y el 1 de mayo. Hasta hace algún tiempo, no se editaban ni se vendían diarios ni revistas en el día del canillita. Actualmente, si bien la fecha se sigue celebrando, las publicaciones se venden como cualquier otro día.

De todas maneras en todas las ciudades y pueblos se juntan para festejar su día y, asado por medio, comparten su experiencia en el oficio de vender diarios y llevar las noticias a todas las familias de la región.

Homenaje

CUTRAL CO (ACC) – Los canillitas que desarrollan su actividad en la ciudad fueron agasajados ayer. Las autoridades locales decidieron homenajearlos y destacar en especial a quienes tienen la mayor trayectoria, al que recién comienza y a la única mujer que se dedica a la actividad. Pasado el mediodía, en la sala de sesiones del Concejo Deliberante, se congregaron los «canillitas» para recibir las felicitaciones -por adelantado- en su día que se recuerda hoy. Juan Precedesky recibió un presente por ser el canillita de trayectoria más antigua en la comarca petrolera, al igual que Manuel «Lalo» Soto. María Vázquez fue distinguida por ser la única mujer que se dedica a la actividad y Juan José Caneo, de 8 años por ser el más pequeño. La ceremonia fue presidida por el intendente Eduardo Benítez y el presidente del Deliberante, Ramón Rioseco, el secretario de Gobierno, Mario Turrado junto a los ediles María Montiel, Mario Díaz y Adela Moreno.


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