“Los lomos de burro”
Días pasados concurrí a una charla sobre manejo automovilístico hecha por el famoso corredor de autos Rubén Daray. Por fin escuché a alguien con gran coherencia y acierto. En esta reunión de seguridad vial este señor también habló de los lomos de burro y dijo que son exactamente eso, lomos de burro, y opinó que es como un pozo hacia arriba. Personalmente pienso que solamente a un burro se le puede ocurrir tan ridícula y agresiva manera de reducir la velocidad. Yo conocí la existencia de esta torpe y destructiva idea en la villa El Chocón en los años 70 y estos lomos eran tan abruptos que prácticamente había que detener la marcha para sobrepasarlos. Lo que me sigue llamando la atención es que a estas protuberancias ahora se la llama atenuadores de velocidad. ¡Ah, están también en terminales de ómnibus! Es el colmo, porque los choferes son profesionales del manejo y pueden recibir sanciones o despidos por excesos y me parecen desagradable para el viajero estas frenadas sin sentido en las terminales. ¡Qué barbarie y estupidez es esta ocurrencia! Por ejemplo un día de lluvia no se ven y nuestro vehículo sufre un gran impacto y tenemos un probable accidente. Hasta yendo en bicicleta nos pueden ocasionar una caída. Las calles y rutas tienen que ser para transitar con placidez, caso contrario son perjudiciales para el corazón porque estos obstáculos crean estrés cada vez que son sobrepasados. Yo opino como ciudadano y les sugiero a los funcionarios de turno que estos lomos deberían ser todos retirados. Bueno, puedo decir mil cosas más de este mal recurso. Creo que la mejor solución es una fuerte multa al infractor y, en el caso de reincidencia, sumarle otras sanciones. Se puede comprobar con excelentes resultados en otros países, donde las penas son mucho más severas que en la Argentina. Horacio Marcote DNI 11.233.956 Neuquén
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Horacio Marcote DNI 11.233.956 Neuquén
Días pasados concurrí a una charla sobre manejo automovilístico hecha por el famoso corredor de autos Rubén Daray. Por fin escuché a alguien con gran coherencia y acierto. En esta reunión de seguridad vial este señor también habló de los lomos de burro y dijo que son exactamente eso, lomos de burro, y opinó que es como un pozo hacia arriba. Personalmente pienso que solamente a un burro se le puede ocurrir tan ridícula y agresiva manera de reducir la velocidad. Yo conocí la existencia de esta torpe y destructiva idea en la villa El Chocón en los años 70 y estos lomos eran tan abruptos que prácticamente había que detener la marcha para sobrepasarlos. Lo que me sigue llamando la atención es que a estas protuberancias ahora se la llama atenuadores de velocidad. ¡Ah, están también en terminales de ómnibus! Es el colmo, porque los choferes son profesionales del manejo y pueden recibir sanciones o despidos por excesos y me parecen desagradable para el viajero estas frenadas sin sentido en las terminales. ¡Qué barbarie y estupidez es esta ocurrencia! Por ejemplo un día de lluvia no se ven y nuestro vehículo sufre un gran impacto y tenemos un probable accidente. Hasta yendo en bicicleta nos pueden ocasionar una caída. Las calles y rutas tienen que ser para transitar con placidez, caso contrario son perjudiciales para el corazón porque estos obstáculos crean estrés cada vez que son sobrepasados. Yo opino como ciudadano y les sugiero a los funcionarios de turno que estos lomos deberían ser todos retirados. Bueno, puedo decir mil cosas más de este mal recurso. Creo que la mejor solución es una fuerte multa al infractor y, en el caso de reincidencia, sumarle otras sanciones. Se puede comprobar con excelentes resultados en otros países, donde las penas son mucho más severas que en la Argentina. Horacio Marcote DNI 11.233.956 Neuquén
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