Los “manchados”

Por Redacción

En su libro, María Carman trabaja con rigor la fractura social que se definió en los incidentes de Parque Indoamericano en diciembre del 2001. Incorpora un concepto -“manchados”- para definir la mirada que sobre aquellos okupas descargó el grueso de la sociedad. Reflexiona Carman:

* Resulta sencillo pensar a esos vecinos como “manchados”, como portadores de un pecado o casi como extraterrestres cuyos conflictos nos son ajenos. El atajo es concebirlos como un “otro” radical con el cual es imposible tener algún punto de contacto, como si estos hombres y mujeres estuviesen modelando para sí mismos, por pura elección, un rostro bestial. O como si libraran en el interior una constante batalla entre la humanidad y animalidad, en la cual la victoria sobre esta última no está garantizada.

* No se trata de animalidad de todos los humanos, por supuesto, sino de aquellos que no pueden, en apariencia, apartarse del sustrato biológico para alcanzar un refinamiento estético, espiritual o moral. En tanto existe una imposibilidad, desde una mirada neoevolucionista, de concebir a los sectores populares urbanos más desfavorecidos como plenamente humanos, se les confiere atributos desde el espejo del primitivismo. En tanto la amalgama animal-humano es atribuida exclusivamente a las clases sociales inferiores, sirve como fundamento para esclarecer límites entre lo puro y lo contaminado, y para reafirmar la “verdadera humanidad” de las clases privilegiadas.

(María Carman es doctora en Antropología Social por la UBA e investigadora del Conicet. Entre otros trabajos, ha publicado “Las trampas de la cultura. Los “intrusos” y los nuevos usos del barrio de Gardel” (libro editado por Paidós que explora la mudanza social ocurrida a partir de los ´80 en la zona del hoy ex Mercado de Abasto), y acaba de publicar “Las trampas de la naturaleza. Medio ambiente y segregación en Buenos Aires”, editado por EFE-Clacso)


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