Los murales de Avellaneda son de Berni

Cuando reaparecieron los murales que homenajeaban al cine en Avellaneda se dudaba de quién era fehacientemente el autor. Ahora, un estudio demuestra sin dudas que son de Berni.

Buenos Aires (Télam).- La Academia Nacional de Artes presentó a la prensa un informe de las investigadoras Isaura Molina y Elisa Radovanic sobre los murales del artista rosarino Antonio Berni (1905-1981) que fueron hallados por casualidad, durante la construcción de un bingo en la localidad de Avellaneda, hace pocos meses.

A partir de la repercusión pública, el interés de las autoridades de la cartera de Cultura y hasta la polémica desatada en distintas publicaciones sobre la presunta autoría de Berni o de Castagnino, la Academia Nacional de las Artes encomendó la realización de un estudio para analizar las piezas descubiertas en el Cine General San Martín de Avellaneda.

Así, las especialistas Molina y Radovanic elaboraron un informe en el que abordan cuestiones referidas tanto a las piezas que integran los murales, como al contexto histórico social en el que fueron concebidas y realizadas.

El estilo de Berni

La cuestión principal se relaciona, sobre todo, con la autoría. Y en ese sentido, aunque no existen casi referencias bibliográficas y/o periodísticas sobre la obra (sólo una mención, «Dos frescos de Berni en Avellaneda», en el boletín cultural «Vuelo», editado por Asociación de Gente de Arte de Avellaneda, en junio de 1950) las especialistas destacaron que «desde el punto de vista iconográfico, todo parece reafirmar la autoría de Berni».

«Para esto consideramos sus múltiples recursos, que no sólo hay en sus obras una tendencia a dar corporeidad y realismo a los cuerpos (a diferencia de Castagnino), sino también un compromiso histórico que no excluye los temas universales».

Como parte de las pruebas de la autoría de Berni, vale recordar que en febrero de este año, en el marco de una rueda de prensa ofrecida por el subsecretario de Cultura de la Nación, Hugo Storero, en Avellaneda -donde anunció que los murales serán declarados «patrimonio histórico nacional»- el plástico local Eleo Giorgetti, de 79 años, aseguró que fue testigo de la pintura del mural, a manos de Berni.

«Algunos de los chicos retratados en las piezas eran de la villa. Berni pintaba con un guardapolvo gris, dos escaleras y un andamio», relató Giorgetti en la ocasión.

Molina y Radovanic señalaron que «en estos murales nos parece encontrar «otro» Berni, el que toma como fuente de inspiración el mundo de la cultura occidental con carácter pedagógico además de social».

Historia de la sala

Las estudiosas también indagaron en la historia de la sala de cine de Avellaneda, «que permaneció cerrada por largos años, según versiones de los vecinos. Según explicó el actual propietario de esta edificación, el cierre de la gran vidriera del frente contribuyó a evitar el deterioro de los murales.

Recién el 20 de febrero del 92, como pudimos comprobar por datos de archivo, fueron iniciados los trámites para su transformación en un Bingo, que en relación con la superficie total sólo ocupa la planta baja».

Las piezas que conforman los murales funcionan «como una metáfora plástica cuyo sentido es el de mostrar el origen del cine como arte, a través de la operatividad funcional del mural y, en última instancia, a uno y otro como arte de masas y escenotecnia», de acuerdo con el análisis de las expertas.

Para poner de relieve el fenómeno de cine como hecho temporal de resonancia masiva, «el autor se vale de la técnica mural -explicaron-; resalta su dimensión universal recurriendo a la mitología a través de la representación de las musas en el Parnaso, con sus atributos, incluyendo, si la lectura es acertada, la figura de la diosa Afrodita (Venus), que sobrevuela portando ramas y dispensando la vida desde lo alto».

Las especialistas también destacaron que «tanto la polémica desatada por la autoría Berni-Castagnino, como la creciente valoración económica de la obra del pintor rosarino, añaden a esta investigación un clima de suspenso».


Buenos Aires (Télam).- La Academia Nacional de Artes presentó a la prensa un informe de las investigadoras Isaura Molina y Elisa Radovanic sobre los murales del artista rosarino Antonio Berni (1905-1981) que fueron hallados por casualidad, durante la construcción de un bingo en la localidad de Avellaneda, hace pocos meses.

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