“Los ‘sin vergüenza’”
Genial carta de lectores del señor Rolando Juan de Dios Russo sobre la vergüenza perdida. Perder la vergüenza implica, entre otras cosas, no moverme, no cambiar nada, no entrar en crisis, porque eso me saca del lugar de comodidad. Implica perder ese “acto poder” con el que puedo, desde mi pequeño lugar, cambiar la realidad de algo o de alguien, ayudar a mejorar un sistema y comprometerme más allá de los intereses personales. En instituciones dramáticamente politizadas y mediocres, es difícil tener un sentido de pertenencia y se siente vergonzoso no tener deseos de luchar contra la corriente. El Instituto de Seguridad Social del Neuquén, que se financia a través de los aportes obligatorios de todos los afiliados, ha caído dramáticamente en un abismo, del cual, hablando de vergüenzas propias y ajenas, todos hemos sido responsables. Hoy nos encontramos con los servicios de cirujanos suspendidos, muchos prestadores se han retirado de nuestro padrón, más allá de la información que publicaron en la página web de ISSN que anuncia la incorporación de 92 profesionales nuevos. Llamativamente los dos primeros que aparecen en la lista son anatomopatólogos. Pregunto: ¿serán prestadores del sistema público?, porque en el privado hace más de un año que no contamos con este servicio. Parece increíble, pero los afiliados manipulan el material de biopsia, lo llevan a su delegación más cercana, el empleado vuelve a tocar ese material, que con mucha suerte llegará por transporte al ISSN (sede central) y de allí al servicio del Hospital Castro Rendón. Esto de ninguna manera debería ocurrir. Morirse no es un trámite menor. Para el que queda vivo la pena es doble, ya que la cobertura hoy es un subsidio (vía reintegro), y no mencionemos si el pobre difunto vive en el interior de la provincia y debe ser trasladado a su lugar de residencia. Igualmente, y burlando una vez más la ley 611, contratan personas de Buenos Aires que vienen a evaluar prótesis indicadas para cirugías de los neuquinos. Ahí debemos orar: que la línea de aviones funcione correctamente, que estos muchachos no tengan problemas de salud que les impidan viajar… y si Dios nos escucha, el afiliado finalmente llegará al quirófano. Pero deberá pagarse la cirugía, claro, que después con suerte –oremos nuevamente– el ISSN reintegrará. Hicieron una campaña de no al cobro del plus, con folletería y difusión en los medios de comunicación. Pregunto: ¿se puede entrar en una suerte de discusión sobre la ética profesional, sobre lo que corresponde y lo que no, cuando ustedes, las autoridades del ISSN, son los primeros en dejar acéfala la ley que nos rige? Finalmente, la esperanza radica en que se viene un año político y Dios no deberá hacer ningún milagro, tal vez todo sea dado por los señores del Estado para perpetuarse en el poder, con las bondades de Vaca Muerta, los rusos, los chinos y demás yerbas. Comamos sanito y hagamos gimnasia, porque enfermarse hoy en el ISSN no es algo que pueda pasarse sin enfermarse más. La ley 611 se viola, y para esto hace falta pérdida de vergüenza, algunos cómplices y mucha, mucha indiferencia. Patricia Racedo DNI 22.116.210 Loncopué
Patricia Racedo, DNI 22.116.210 Loncopué