Maker Patagonia, artesanos del Siglo XXI con sentido social

La comunidad de hacedores más austral del mundo no deja de crecer. “Nos desconectamos del presente para darle forma al futuro”, dicen sus integrantes, que desarrollan proyectos innovadores para mejorar la calidad de vida de sus vecinos.



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Desde mediados de este año, la sede del Rotary Club es el “laboratorio” donde toman forma los proyectos del grupo creado en agosto del 2017.

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La maqueta del proyecto para instalar sensores y colaborar con el tránsito.

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Estimulación sensorial, con flores que emiten sonidos.

Hacer. Apoyar. Regalar. Aprender. Participar. Compartir. Jugar. Equiparse.

Esas son las bases del Movimiento Maker Mundial. Y en Roca hay un grupo que desde hace un año y medio honra esos principios.

“Promovemos la innovación educativa social como medio para mejorar la calidad de vida de las personas. Contribuimos al progreso de nuestra comunidad aportando nuestras capacidades para trabajar sobre necesidades concretas”, describen desde Maker Patagonia.

Fernando Aubone, Adalberto Erxilapé y Nicolás Rivas fueron los fundadores de la primera comunidad maker del sur argentino.

Eso fue el 5 de agosto del 2017 y la fecha parece lejana, porque hoy son muchos más los que se reúnen cada sábado, desde la mañana hasta la tarde, en las instalaciones del Rotary Club General Roca.

El final del 2018 encuentra a casi una veintena de makers cruzando ideas, para concretar proyectos que aporten soluciones a vecinos de Roca y de la región.

“Ha sido un año muy exitoso para la Comunidad Makers Patagonia. Nuestros proyectos han crecido, nuestras mesas de trabajo se llenaron de nuevos proyectos, nuestros pizarrones y pantallas transmitieron conocimiento como nunca antes, hemos conocido gente solidaria, maravillosa y con muchos saberes para compartir”, destacaron los integrantes del grupo.

Y dentro de esa red que tejieron durante los últimos meses, agradecieron a diferentes actores de la comunidad.

Entre ellos están los comunicadores sociales, “que nos han ayudado a divulgar la importancia del movimiento Maker en el mundo y sus implicancias en el futuro social”.

Pero principalmente reconocieron a los miembros de sus familias, “que han presenciado nuestro crecimiento y nos acompañaron en las largas jornadas de trabajo social, aprendiendo a trabajar en equipo, a compartir oficinas, a cuidar espacios y elementos que fueron prestados”.

“Crecimos en tres grandes aspectos: ser, pensar y hacer. Somos makers, somos doers, somos hacedores, nos desconectamos del presente para darle forma al futuro”, sintetizan desde la comunidad en su mensaje de fin de año.

Pasado y presente

Mirando hacia atrás, Makers Patagonia tiene varios proyectos para enorgullecerse.

El aporte para las personas con bajos recursos que necesitan marcos para sus anteojos fue una de las grandes metas de este 2018 y eso se consiguió una vez que se perfeccionó el funcionamiento de la impresora 3D.

El otro gran paso se dio con la idea de generar un tránsito más seguro en las esquinas que no tienen semáforos.

La intención es colocar sensores y señales lumínicas en zonas de riesgo (la intersección de calles Mitre y España, por ejemplo), para lo cual ya se pasó a la fase de elaboración de todos los componentes del sistema.

“La idea es que un sensor detecte a los peatones. Una función es auditiva para las personas no videntes y por otro lado tendrá una señalización lúmínica, que avisa a los automovilistas sobre la presencia cercana de un peatón. Ya llegamos al proceso de hacerlo en escala real. Ahora sigue la configuración del sistema, la etapa de diseño de detalles”, detalla Aubone.

Futuro

Y mirando hacia adelante, aparecen nuevos desafíos.

Entre los proyectos en danza aparecen un reloj despertador para personas sordas y una bicicleta para personas con discapacidad motriz.

Pero como son tantas las buenas ideas, el grupo resolvió una “cumbre” para febrero, en la que se elegirán sólo tres iniciativas, para sumarlas a las dos que están en marcha desde este 2018 y así poder concentrarse en un universo acotado de emprendimientos.

“Muchas cosas positivas nos sucedieron este año que termina, muchas más nos esperan el próximo año. Debemos prepararnos para crecer exponencialmente, para abrir nuestras puertas a otros talentos, a potenciar las capacidades de cada uno de nuestros miembros y a superar sus debilidades”, finalizan los miembros de este grupo, que marcó un antes y un después a la hora de hablar de creatividad e innovación en Roca.

¿Qué es un maker?

La cultura maker, a veces también conocida como “cultura hacedora”, “movimiento maker” o la “tercera revolución industrial”, es una cultura o subcultura contemporánea que representa una extensión basada en la tecnología de la cultura DIY (Do it Yourself o hágalo usted mismo). Esta promueve la idea que todo el mundo es capaz de desarrollar cualquier tarea en vez de contratar a un especialista para realizarla.

La cultura maker enfatiza el aprendizaje a través del hacer (aprendizaje activo) en un ambiente social; hace hincapié en el aprendizaje informal, en red, en pareja y compartido, motivado por la diversión y la auto-realización; fomenta nuevas aplicaciones de tecnologías, y la exploración de intersecciones entre dominios y formas de trabajo tradicionalmente separados, incluyendo el trabajo con metales, la caligrafía, la realización de películas y la programación de computadoras. La interacción en comunidad y el intercambio de conocimientos a menudo son mediados a través de tecnologías en red, con sitios web y herramientas de redes sociales formando la base de los repositorios de conocimiento y un canal central para el intercambio de información e ideas, y centrado a través de reuniones sociales en espacios compartidos como hackspaces.

Dos respuestas y

un mensaje

“¿Qué hacemos? Innovación Educativa Social”.

“¿Qué esperamos? Que este modelo se pueda replicar en cada ciudad”.

“El presente es de todos, el futuro es de los Makers”.

Uno por uno

Actualmente son 18 los integrantes de Maker Patagonia: Fernando Aubone, Adalberto Erxilapé, Zammyr De Janon, Nicolás Rivas, Adrián Fuchs, Matias Erice, Sebastián Cuevas, Franco Natalini, Tomás Aubone, Tomás Aquistapace, Sergio Orellana, Alan Rojas, Darío Bidegaín, Camila García; Danilo Larraburu; José Prieto; Tomás Ochonga y Lautaro Bastías.

Durante la charla con “La Comuna”, los integrantes del grupo contaron como “uno más” a Horacio Muñecas, uno de los referentes del Rotary Club en Roca, que ofrece sus instalaciones para que el trabajo sea más confortable.

Juguetes para todos

“Juntos podemos hacer una Navidad para todos”, plantearon desde la comunidad Maker Patagonia cuando salieron a buscar juguetes en desuso por toda la ciudad.

Y con las primeras respuestas que tuvieron desde la comunidad, decidieron redoblar la apuesta, extendiendo la campaña hasta el Día de Reyes Magos.

Por eso, este sábado 29 y el viernes 4 de enero las puertas del Rotary Club (Avenida Roca 2250) estarán abiertas entre las 16 y las 19, para que todos los interesados acerquen sus donaciones.

El reparto se hará el mismo domingo 6, buscando llegar a diferentes barrios de la ciudad, para que la falta de recursos económicos no sea impedimento para despertar una sonrisa entre los más chicos.

Otro de los proyectos para el año próximo será la creación de la fundación Fundamakers.

Se presentaron semanas atrás, en la Expo del CET 1.

Datos

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impresoras 3D
tiene la comunidad. Una fue donada por una empresa de Buenos Aires y otra de creación propia.
Otro de los proyectos para el año próximo será la creación de la fundación Fundamakers.

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