Un frío mercado ruso
La pera del Valle de Río Negro y Neuquén rumbo a San Petersburgo, un destino que está teniendo serios problemas de precios con nuestros productos.
Pulso Económico
Rusia es considerado uno de los principales mercados para la fruticultura del Valle de Río Negro y Neuquén. Pero también es un destino de alto riesgo para la actividad, ya que tradicionalmente comienza con precios que son rentables para el sistema pero luego éstos se desvanecen en la medida que crece la oferta que es embarcada rumbo a ultramar. La temporada en curso no ha sido la excepción. Frente a este primer comentario cabría preguntarse: ¿por qué la región sigue exportando fruta a Rusia teniendo en cuenta la curva de precios que registra ese destino? Dos son las respuestas a este interrogante. La primera, porque éste es un mercado de baja calidad y al Valle le sobra fruta con estas características. Durante gran parte del período 2000-2006, la ecuación comercial funcionaba para nuestra región, ya que la fruta que llegaba al mercado ruso tenía muy poca competencia. Pero luego del 2007 comenzó a perder posicionamiento por la aparición de terceros países en el mercado que ofrecían a los importadores pera y manzana de menor costo y mayor calidad de la que estaba ingresando desde la región del Valle.
Las estadísticas van en línea con estos conceptos. En los primeros meses de la temporada 2005 partieron del puerto de San Antonio algo más de 165.000 toneladas de peras y manzanas rumbo al mercado ruso. En lo que va de este año los embarques totalizaron las 40.000 toneladas y se proyecta que ese volumen difícilmente pueda superar las 70.000 toneladas sobre el fin de temporada. Es decir, lo que era un mercado de volumen hoy se exporta menos de la mitad que hace poco más de una década.
La otra respuesta al interrogante presentado párrafos arriba está dada en el financiamiento. La relación comercial que tienen los importadores rusos con los exportadores del Valle de Río Negro se centra en el pago anticipado de una parte importante del precio pactado antes de que salga el barco con la carga rumbo a destino. Algunos acuerdos van desde el 70% al 90%, en el mejor de los casos, como anticipo del valor FOB de la mercadería. Esto permite a los importadores partir de un precio relativamente bajo para el mercado y a los exportadores contar con dinero fresco para dar inicio a la rueda de la temporada, cuando tienen todas las vías de financiamiento cortadas.
Al analizar la evolución de las cotizaciones en el tiempo, históricamente los acontecimientos se repiten. Los precios que acuerdan los importadores comienzan siendo positivos para los exportadores del Valle, pero luego se desploman produciendo un quebranto para todo el sistema. Este año las operaciones con las peras comenzaron en torno a valores del orden de los 15 dólares por caja, es decir que el exportador se hacía de un promedio de algo más de 10 dólares de anticipo para poder trabajar.
Pero a las pocas semanas los precios acordados cayeron por debajo de los 13 dólares y hoy se ubican, en algunos casos, en torno a los 10 dólares por caja.
La cuenta es sencilla, de mantenerse esta tendencia. El piso para lograr rentabilidad en una caja de fruta que sale para ultramar está en torno a los 12 dólares. Debajo de esta línea comienzan las pérdidas para la actividad.
Este año el comercio de peras con Rusia creció muchísimo desde el Valle. Esto se dio específicamente porque la cosecha de pera se caracterizó por tener una muy baja calidad, a lo que se le sumó la crisis financiera que están atravesando la mayor parte de las empresas de la región.
“Muchas han sido las exportadoras que tomaron la decisión de embarcar pera hacia San Petersburgo a sabiendas de que esa carga iba a pérdida”, confesó un importante operador de la región que prefirió mantenerse en el anonimato. “Es que con la caja terminada y todo el gasto de la temporada colocada en ella es preferible recuperar algo de lo invertido y no perder todo”, agregó la fuente con cierto grado de culpa.
El escenario es preocupante. Los precios por la pera del Valle se están desplomando en el mercado ruso y hay todavía alrededor de 10.000 pallets que están navegando por el Atlántico para, en pocos días más, entrar en el mercado de este gigante euroasiático.
Los importadores rusos ya están anticipando que no van a poder sostener las cotizaciones de semejante oferta de fruta y que, en algunos casos, esas peras podrían ser redireccionadas hacia otros mercados.
Crisis inminente
Lamentablemente, Rusia no terminará nada bien para mucha pera argentina. Las necesidades financieras en la primera etapa de la temporada, donde el pago de los sueldos juega un rol decisivo, determinaron que muchas empresas aceleren sus embarques para conseguir dinero fresco y así hacer frente a sus compromisos.
La desesperación terminó con una sobreoferta de peras en el mercado que hundió los precios en destino. Las estadísticas privadas dan cuenta de este contexto. Mientras que las exportaciones totales hacia ultramar, que salieron por los distintos puertos de la región con cargas de peras y manzanas, cayeron un promedio del 10% interanual en el primer trimestre del 2017, las ventas a Rusia pegaron un salto del 26%.
Los primeros informes llegados de San Petersburgo detallan que la pera elegida tendrá posibilidades de sobrevivir en el mercado. A toda aquella que es rotulada como comercial o de menor calidad que ésta le espera un complejo escenario de ventas.
Pero también la competencia impactó en el mercado. La oferta de Bielorrusia, principal oferente de peras en el mercado ruso, se mantuvo creciente en este último tiempo. Esto se debió a las inversiones en infraestructura que permitieron que la pera de ese país pueda mantenerse mucho más tiempo en las cámaras frigoríficas, y así ingresar con calidad cuando está llegando la oferta del hemisferio sur al mercado ruso.
Para tener una referencia de lo mencionado, Rusia importa anualmente unas 270.000 toneladas de peras, de las cuales cerca de 140.000 toneladas llegan de su vecino occidental, Bielorrusia. Argentina es el segundo proveedor con unas 60.000 toneladas proyectadas para este año.
La desesperación de los exportadores del Valle por financiamiento terminó con una sobreoferta de peras en el mercado que hundió los precios en destino.
Señales para
el resto del año
Números clave
Pulso Frutícola
Casi 1.000 empresarios se dieron cita esta semana en el hotel Hilton para escuchar desde temprano a las diversas personalidades que congregó el World Economic Forum (WEF).
El presidente ejecutivo de Philips América Latina, David Reveco Sotomayor, advirtió en parte de su exposición que las idas y vueltas entre gobierno y trabajadores, plasmadas en el paro general del jueves, “desalientan las inversiones”. Sin embargo, un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) contradice esta teoría al revelar que no existe una correlación entre los conflictos y los desembolsos de los empresarios.
Para gran parte de los empresarios reunidos en el WEF la mayor preocupación está sobre el tamaño del déficit fiscal y las reformas estructurales que necesita el país para poder desarrollarse.
También circuló una encuesta reservada, realizada a 50 empresarios que participaron del evento, en la que los ejecutivos centraban sus principales preocupaciones en cuatro puntos clave: presión fiscal, dólar, inflación y tasa de interés. Todas variables macroeconómicas que el gobierno debería tener alineadas si quiere favorecer la llegada de inversiones al país.
Los paros van por otro lado.
La semana
Páginas 2 y 3
Fruticultura
Datos
- La desesperación de los exportadores del Valle por financiamiento terminó con una sobreoferta de peras en el mercado que hundió los precios en destino.
- Las empresas frutícolas que concentren sus exportaciones en el mercado ruso estarían más expuestas a posibles quebrantos en la presente temporada.
- Los primeros informes llegados de San Petersburgo detallan que la pera elegida tendrá posibilidades de sobrevivir en el mercado.
- En lo que respecta a la pera, las esperanzas están puestas en las ventas en Estados Unidos y Brasil, siempre hablando de fruta de alta calidad y buena sanidad.
- Distintos informes señalan que Europa muestra cotizaciones estables para las peras argentinas, pese a que hay una fuerte presión de la oferta sudafricana.
- Existe fruta en frío sobre la que no hay datos de calidad.
- 10%
- fue lo que cayeron las exportaciones totales de frutas a los mercados de ultramar en este primer trimestre del año.
- 26%
- fue lo que crecieron los embarques hacia Rusia en ese mismo período.
- 60.000
- son las toneladas de peras que los exportadores del Valle de Río Negro y Neuquén proyectan colocar este año en el mercado ruso.
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