“Me cobran julio en su totalidad”
El pasado 4 de julio, a raíz de un problema originado por culpa de la compañía Speedy (módem obsoleto), me vi privada de utilizar el servicio de internet al cual estaba abonada a través de Telefónica desde hacía aproximadamente ocho años, con algunos altibajos en cuanto a la calidad del servicio en sí pero que en su momento fueron solucionados. Pues bien, en este caso, durante tres días consecutivos me comuniqué en distintos horarios, al menos con varios empleados, todos ellos muy amables pero totalmente incompetentes para resolver el problema, los cuales se limitaron (supongo “manual en mano”) a darme una serie de instrucciones técnicas telefónicamente que, como bien se comprenderá, me fue imposible resolver, en un vano intento por restablecer el servicio, pero sin hacer mención (como hubiese correspondido) a que vendrían a mi domicilio para tratar de realizar la reparación. Ante tanta indiferencia, incluso ante la imposibilidad de hablar con algún funcionario responsable de la empresa a pesar de plantearles que tenía una hija y nieta en el exterior y me era de suma importancia mantenerme en contacto permanente con ellas, me vi obligada a dar de baja el servicio con fecha 8 de julio, apersonándome en el local de Telefónica para hacer entrega de los elementos que en su oportunidad se me dieran en calidad de comodato, junto a una nota donde explicaba los motivos de tal determinación (tengo en mi poder la nota firmada y el recibo correspondiente de la entrega). Lo insólito del caso es que el 1 de agosto recibí la factura de teléfono donde se me cobraba el servicio de internet correspondiente al mes de julio en su totalidad cuando, por inoperancia de la empresa, tan sólo pude usarlo durante tres días. Al hacer el reclamo correspondiente a través de una nota fechada el 2 de agosto, donde presentaba el comprobante de pago de la factura ocho días antes de su vencimiento, se me comunicó telefónicamente que el servicio de internet recién se dio de baja el 20 de julio ¿? ¡Insólito! si se tiene en cuenta que el desperfecto y la falta de solución fue responsabilidad de Speedy. Como “broche de oro”, la persona que me atendió me dijo que, de “tener que hacerme alguna bonificación”, la misma se haría transcurridos 15 días hábiles del mes de agosto. Menos mal que existe otra empresa que brinda internet y que en menos de 24 horas logró que pudiese contar con el servicio en cuestión. Marta Beatriz Anaya DNI 5.169.240 Neuquén
Marta Beatriz Anaya DNI 5.169.240 Neuquén
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