“Mi nombre es carpintero real”
Hola, mi nombre es carpintero real. Mi especie habita en Paraguay, Brasil y, dentro del territorio de la República Argentina, en el Valle del río Negro, que es lo más al sur que llego. Tanto yo como todos los integrantes de nuestra familia nos mantenemos muy unidos, alimentándonos con insectos y larvas que buscamos en los árboles. El 10 de este mes estábamos en una chacra en la zona de General Roca y decidimos cruzar el río hasta un sitio llamado Área Protegida Paso Córdoba. El lugar estaba especial para estar con mi familia: poca gente, un matrimonio tomando mate sentado en unas reposeras a la orilla del río y un hombre sacando fotos, algo nublado y con una temperatura agradable. “¿Viste –le dije a mi pareja– qué buen lugar para esperar la primavera? Ya los chicos pronto se irán, tendríamos que ir buscando un árbol para nuestra casa”. Me miró cómplice y voló hasta un tamarisco que bordea unas casas cerca del Club Náutico; mis hijos daban saltos alegres en la arena húmeda. Aunque estaba en el área protegida, por las dudas volé hasta las ramas altas de un álamo para vigilar mejor cualquier señal de peligro, uno nunca sabe si puede aparecer un perro o algún otro bicho. Todo fue muy rápido, simultáneo, mi pareja cayendo entre las ramas del tamarisco, ya herida de muerte, y el ruido del disparo del rifle de aire comprimido. Los gritos de miedo y dolor atronaban en el aire y su bello plumaje amarillo se fue tiñendo de rojo mientras el joven volvía a cargar el arma. Mis hijos gritaban por su madre, desesperados, y yo quería abrazarla y decirle que la amaba, estar con ella, así que volaba y gritaba tratando de acercarme, pero el joven vacilaba entre dispararnos a mis hijos y a mí, que no abandonaban a su madre. De repente, en medio de la gritería apareció el hombre con la cámara de fotos y algo le gritó al joven. Yo no sé qué le dijo pues sólo quería estar con ella, sólo sé que rápidamente bajó el rifle y caminó presuroso hasta las casas, las que están donde hay un cartel que dice “nuestro territorio Lof Leufu” o algo así. Con mis hijos nos quedamos un rato en lo alto de un árbol, nos despedimos en silencio y con vuelo lento cruzamos el río nuevamente hasta las chacras, ya la noche se acercaba tormentosa en un cielo sin pájaros. Julián Tocce DNI 93.272.484 Roca
Julián Tocce, DNI 93.272.484 Roca
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