Tensión en Medio Oriente: las reacciones en el mundo al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán
El ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de Teherán provocaron una fuerte reacción internacional. Mientras algunos países respaldaron la ofensiva, otros la condenaron y reclamaron una desescalada urgente ante el riesgo de un conflicto regional de mayor alcance.
El ataque lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de Teherán contra objetivos en otros países de la región desataron una ola de reacciones internacionales, en medio de una creciente preocupación por el riesgo de una escalada regional en Oriente Medio.
Tensión global tras la ofensiva contra Irán: apoyos, condenas y temor
Desde Teherán, el Ministerio de Relaciones Exteriores prometió que el país “responderá con firmeza” a los bombardeos. El canciller Abás Araqchi exigió que la comunidad internacional, especialmente el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, “exija cuentas a los criminales”, al considerar que la ofensiva viola el derecho internacional.
Rusia calificó los ataques como una “peligrosa aventura” que amenaza a Oriente Medio con una “catástrofe”. La cancillería rusa sostuvo que la acción busca “destruir” al gobierno iraní por haberse negado a “someterse al dictado de la fuerza y el hegemonismo”.
En tanto, el secretario general de la ONU, António Guterres, condenó “la escalada” de violencia y reclamó “el cese inmediato de las hostilidades”. También pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad el presidente francés, Emmanuel Macron, quien advirtió que la situación es “peligrosa para todos” y “debe cesar”.
Las potencias del Golfo ofrecieron posiciones matizadas. El emir de Catar, Tamim bin Hamad al Thani, y el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán, reclamaron “un regreso a la mesa de diálogo para preservar la seguridad regional”. Sin embargo, el príncipe saudita y el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, condenaron los “flagrantes ataques iraníes contra los Emiratos Árabes Unidos y otros países hermanos”.
Omán, que había actuado como mediador entre Washington y Teherán, expresó su consternación. El canciller Badr Albusaidi lamentó que “las negociaciones activas y serias fueron nuevamente socavadas” e instó a Estados Unidos a no dejarse “arrastrar más”, al afirmar que “esta no es su guerra”.
En los Territorios Palestinos, el movimiento islamista Hamás denunció que la operación estadounidense-israelí “constituye un ataque directo contra toda la región, así como a su seguridad, estabilidad y soberanía”. Desde Líbano, el primer ministro aseguró que su país no aceptará verse “arrastrado” al conflicto, mientras crecen los temores por una eventual implicación del Hezbolá proiraní.
China advirtió contra una escalada en Oriente Medio y pidió el “cese inmediato de las acciones militares” y la reanudación del diálogo. India llamó a todas las partes a actuar con moderación, evitar una escalada y priorizar la seguridad de los civiles. Turquía, por su parte, pidió poner fin a la espiral de violencia que “pone en riesgo el futuro de nuestra región”.
La Unión Europea, a través de una declaración conjunta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del presidente del Consejo Europeo, António Costa, pidió “la máxima moderación” y llamó a “garantizar la seguridad nuclear”. El Reino Unido instó a evitar que la situación “degenere en un conflicto regional más amplio”.
España expresó su rechazo tanto a la “acción militar unilateral” de Estados Unidos e Israel como a “las acciones del régimen iraní”. Noruega cuestionó la legalidad del ataque presentado por Israel como “preventivo”, al señalar que ese concepto implica la existencia de una amenaza inminente.
En contraste, Australia y Canadá respaldaron la ofensiva. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, sostuvo que el programa nuclear iraní constituye “una amenaza para la paz y la seguridad mundiales”, mientras que el primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó que su país respalda las medidas adoptadas para impedir que Irán obtenga un arma nuclear.
En América Latina, Brasil condenó los ataques y exhortó a respetar el derecho internacional y ejercer la máxima contención, mientras que Cuba los calificó como una “flagrante violación” de la Carta de la ONU y pidió a la comunidad internacional actuar de inmediato para detenerlos.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, elogió la “determinación” de Estados Unidos y consideró que la ofensiva ofrece una “oportunidad” al pueblo iraní para “deshacerse de un régimen terrorista”. La Unión Africana llamó a la moderación y a una desescalada urgente para evitar agravar la inestabilidad mundial.
En Argentina, tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el Gobierno dispuso elevar el nivel de seguridad a “alto” en todo el territorio nacional. En simultáneo, la Cancillería emitió un comunicado en el que expresó su apoyo a “las acciones conjuntas realizadas por los Estados Unidos de América y el Estado de Israel”.
Con información de AFP
El ataque lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de Teherán contra objetivos en otros países de la región desataron una ola de reacciones internacionales, en medio de una creciente preocupación por el riesgo de una escalada regional en Oriente Medio.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar