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Gas natural: sigue la veda de nuevas conexiones en Bariloche y no se resolverá antes del invierno

Las “factibilidades” que otorga Camuzzi para el acceso al servicio en viviendas y edificios que están en construcción quedaron suspendidas el 14 de julio del año pasado.

Las obras complementarias que debía ejecutar el gobierno nacional para asegurar la provisión de gas natural para nuevos usuarios en esta ciudad y toda la región continúan trabadas y todo indica que no habrá cambios antes del invierno, de modo que la empresa Camuzzi mantendrá el congelamiento de los trámites.

Las llamadas “factibilidades” que otorga la distribuidora para el acceso al servicio en viviendas y edificios que están en construcción (o en algunos casos ya terminados) quedaron suspendidas el 14 de julio del año pasado debido a que la demanda había completado el tope de capacidad existentes y la incorporación de nuevos clientes pondría en riesgo el abastecimiento general.

Esa es la explicación que escucharon los solicitantes y que también puso en alerta a la Asociación de Gasistas Matriculados, la entidad que hasta ahora advirtió con mayor insistencia sobre el problema. También se hizo eco la ong Codec (Centro de Orientación, Defensa y Educción del Consumidor) que presentó un amparo colectivo cuya resolución está en manos de la justicia federal.

La presidente de la Asociación, Patricia Carriqueo, dijo que enviaron notas a Camuzzi y al ente regulador Enargas, “pero todo sigue igual, no hay ninguna respuesta”. Señaló que desde el ámbito político solo se hizo eco un concejal -Pablo Chamatrópulos- y el Ejecutivo municipal no mostró mayor iniciativa para buscar una solución.

“La gente está preocupada porque se acerca el invierno y del tema se habla muy poco”, dijo Carriqueo. El impedimento para inyectar más gas al sistema del gasoducto Patagónico sería la falta de dos plantas compresoras que se deben construir en Río Senguerr y en Gobernador Costa, dos localidades de Chubut.

Carriqueo aseguró que “alguna gente hace la obra igual y queda a la espera, pero tiene un costo promedio de 500 mil pesos”. Camuzzi no niega el ingreso de los trámites pero deja a los interesados en espera, según explicó. “Otros prefieren ahorrarse esa plata y destinarla a la compra de garrafas o leña, cuando ven que no tendrán gas asegurado este invierno”, explicó la gasista.

El conejal Chamatrópulos dijo que sigue de cerca el tema del año pasado y no se explicá por qué la obra sigue demorada, “cuando el costo es de unos 200 millones de pesos, que es un monto menor” para lo que es toda la infraestructura de gasoductos”. Señaló que los compresores a colocar son importados y ya están en el puerto de Rosario y que solo faltaría “la obra civil”. Hubo una licitación en 2020 y una empresa ajudicada pero la ejecución no se completó, al parecer, por un litigio de mayores costos.

Según Chamatrópulos, la localidad de Las Armas en Buenos Aires tuvo un problema similar y “ya se destrabó”, pero no ocurrió lo mismo con el sistema del que depende Bariloche y otras localidades cordilleranas.

Aseguró haber hablado del tema con el senador y candidato a gobernador Alberto Weretilneck y con autoridades del gobierno nacional, pero sin resultado hasta ahora.

El concejal se manifestó sorprendido porque el intendente Gustavo Gennuso en su discurso de la semana pasada ante el Concejo “asumió como un mérito haber logrado la ampliación del gasoducto Cordillerano, pero nada dijo de que el logro de esa obra duró solo dos o tres años y que Bariloche volvió a quedarse sin nuevas conexiones porque faltan obras complementarias”.

Dijo que si hasta ahora no hay mayores protestas es porque “Camuzzi en algún punto flexibiliza e hizo algunas excepciones” y porque hay “un acostumbramiento” de la población a padecer y esperar con los servicios básicos. Cuestionó a todas las instancias de gobierno por no ocuparse del tema. “No sé bien qué pasa, se les fue del radar”, dijo Chamatrópulos.

Aseguró que entre los damnificados directos que no pueden acceder al gas de red no solo hay familias sino empresas. Estimó que “ya son cientos y en poco tiempo van a ser miles”. Entendió que a este paso es difícil que haya novedades con las obras postergadas antes del invierno. “Me gustaría que no sea así pero lo veo verde”, aseguró.


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