Nacido del color y el aroma de viñedos

La Escuela 165, caja de resonancia de los problemas del barrio.

santa clara

El barrio Santa Clara es uno de los más antiguos de la ciudad y creció alrededor de la bodega que llevaba el mismo nombre. Fue uno de los primeros emprendimientos de este tipo que se crearon en Cipolletti cuando los viñedos dominaban la producción regional. El edificio, ubicado en Álvarez Condarco y Sargento Cabral, estuvo mucho tiempo abandonado hasta que la municipalidad decidió recuperar el espacio y lo transformó en centro comunitario. reciclado Con las refacciones y su espacio verde de 600 metros cuadrados, volvió a ser el corazón del barrio: talleres, clases de apoyo, lugar de encuentro de los jubilados y salón de eventos hacen que en el lugar se siga construyendo parte de la historia de Santa Clara. Allí también, periódicamente, se encuentran Blanca Sánchez, de 66 años, y Karina Maldonado, de 39 años. Una se acerca al centro comunitario para asistir a los talleres y la otra da clases de apoyo escolar. Ambas aman el barrio y no dudan en asegurar que “es muy familiero” y “solidario”. De acuerdo al plano de Cipolletti, Santa Clara limita al norte con General Paz, al sur con el canal de riego, al este con Paso de los Libres y al oeste con la calle Maipú. “Esto era una bodega. Veníamos a jugar y a cortar flores. Era casi todo chacra y había pocas casas”, recordó Blanca que si bien se fue de Santa Clara cuando tenía 18 años y se casó nunca se alejó demasiado. Ahí estaba la casa de sus padres y un sinfín de afectos de la infancia y adolescencia que la siguen haciendo sentir “como en casa”. Karina vive en Santa Clara desde hace 25 años. Tiene cuatro hijos y está orgullosa de haber elegido ese lugar para criarlos. Contó que la suya es la tercera generación del barrio. el uso del salon “Es un barrio muy familiero. Siempre fue así. Si hay que organizar algo todos participan”, relató sobre las actividades que se llevan adelante en el edificio de la exbodega al que rescató como el espacio comunitario por excelencia. “Acá se brinda el desayuno y la merienda, los viernes se juntan los abuelos, se festeja el día del niño. El salón es para eso. Para juntarse”, explicó en medio del bullicio del taller de mosaiquismo que estaba dictando en ese momento Susana Salvo. Además del centro comunitario, otro punto de referencia del barrio es la escuela primaria 165. Al establecimiento concurren los chicos del sector y muchas veces es la caja de resonancia de los problemas del barrio. En noviembre cumplirá 53 años.


santa clara

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora