No mejoró la situación ribereña tras la crecida



Para este fin de semana se espera una baja de caudal.El jueves y viernes habrá otra vez mucha agua.

NEUQUEN (AN).- Aunque fue pronosticada una disminución en el caudal del río Limay durante el fin de semana, la situación no mejoró en el área ribereña a la altura de la capital neuquina: continúan anegados vastos sectores de los balnearios y la costa presenta áreas poco firmes. El lunes volverá a aumentar la erogación pero la máxima se producirá el jueves y viernes próximos.

Si la erogación se mantiene dentro de los 1200 metros cúbicos por segundo “como anticipa un informe de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) los poblados no correrán peligro”, indicó el subsecretario de Gobierno Fabián Pelliza, de quien depende Defensa Civil de la municipalidad.

La crecida del río no permite el desagote de desagües pluviales y en consecuencia la esquina de Aconcagua y Olascoaga parece una laguna. Más allá de inconvenientes en el tránsito, el agua supera el nivel del cordón de la vereda y rodea peligrosamente una columna de alta tensión.

La máxima erogación prevista por la hidroeléctrica del Chocón para la semana entrante producirá un impacto parecido al ocurrido en la madrugada del viernes con 1.130 metros cúbicos por segundo. La diferencia en más de 60 metros cúbicos por segundo, según el funcionario, no afectará al poblado urbano.

Trabajos operativos

En el área de la ciudad Defensa Civil desplegó trabajos operativos que morigeraron los efectos negativos de la crecida anticipada por la AIC. Entre otras cosas, hizo una labor de terraplén en instalaciones del balneario Gatica para evitar la inundación de algunas propiedades municipales y privadas. “Las salvamos”, subrayó el subsecretario de la comuna.

El aviso de la AIC con antelación permitió a Defensa Civil medir situaciones y organizar sus cuerpos técnicos y operativos. Los tres balnearios de la ciudad están afectados por la crecida, desaparecieron las playas debajo de las aguas y buena parte de la infraestructura. Pelliza no pudo cuantificar la pérdida monetaria de los daños. “Es algo que vamos a ponderar recién cuando baje el Limay”, señaló, “pero inundación en la zona poblada no vamos a tener”.

Pero el panorama se complicaría sustancialmente si la crecida del río está acompañada por lluvias fuertes, sobre todo en los barrios que están atravesados por los arroyos Villa María y Durán. Si el nivel del agua es alto los canales no desaguan correctamente y se desbordan, por más que están limpios.

En términos generales esta situación proseguirá todo mayo y por lo menos la primera semana de junio. Por el contrato de concesión, el caudal máximo permitido es de 1.290 metros cúbicos por segundo. Pelliza dijo: “hasta ahí estamos en condiciones de soportar sin inundaciones en los poblados”.

Pero recordó que Defensa Civil tiene una línea gratuita -el 103- a la que la comunidad puede llamar ante cualquier emergencia durante las 24 horas.


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